Explorando el trazo

Arte
  • 3 de 5 estrellas
0 Me encanta
Guárdalo
Explorando el trazo

A la gente le gusta complicarse la vida... Eh, y no lo critico, a mí también. Claro, una colectiva de obra no seriada sobre papel, de artistas afines a la galería, no se podía titular simplemente Colectiva. Y en la nota de prensa es imprescindible destacar "la expresividad del papel, su vivacidad evocadora e íntima", y que el papel surgió en China a comienzos del siglo II. No nos gusta recordar, sin embargo, que el papel nació como sustituto barato de las telas, para envolver objetos. Y que a alguien con ganas de complicarse la vida se le ocurrió pintar con tinta. Hala, ya no bastaba con paredes y cerámicas para pintar!

Nada que decir de los artistas que componen esta exploración colectiva obvia y ecléctica. Nada malo, claro. Se trata de veteranos nacionales nacidos en el entorno de la década de los 30, como Martín Chirino, Juan Genovés, Lucio Muñoz, Luis Gordillo o Joan Hernández Pijuan. Una nómina que pasó por el surrealismo, que exploró el expresionismo gestual y siguió varios caminos, desde la antropología formal hasta el paisajismo espiritual, pasando por la crítica social. Luego tenemos la generación del medio, la que lució a partir de los 80, con una especie de resurrección de la pintura que no era tal, con la transvanguardia y la ironía referencial, y con la superación de la dicotomía figuración-abstracción: Alfonso Albacete , Abraham Lacalle y Tomás Sánchez.

Y qué deciros de tan variada muestra? Tengo preferencias. Los dibujos de Lucio Muñoz, de una abstracción hiperrealista, el siempre magnífico Gordillo, de una agresividad tan agradable que los ojos nos hacen chiribitas, o los paisajes minimalistas de Hernández Pijuan, no por muy vistos siempre eternos. No sé por qué, me parece que hay una tenue línea espiritual entre Torres-García y Hernández Pijuan. Dos hombres elegantes que evolucionan hacia la pureza estructural sin abandonar la poética. Una poética que, como el boxeo, es puro juego de piernas.

Y no olvidemos el alegórico Alfonso Albacete, que nos sorprende esta vez con una serie de inquietantes composiciones. Inquietantes como un Odilon Redon capaz de comparar la existencia humana con las etapas vitales del gusano. Kafka? No, más bien Nietzsche. ¿Por qué algunos preferimos el papel a la tela? Porque podemos acercar la nariz y crear un espacio invisible de intimidad, porque el papel es un ser vivo y delicado que, mira por dónde, tiene un tacto bastante voluptuoso como para complicarnos la vida.

Por Ricard Mas

Publicado