Pared abultada

Arte, Instalación
0 Me encanta
Guárdalo
Pared abultada
©Sergio Prego

Sergio Prego hace, en esta exposición, de 'antichristo'. Nada demoníaco. Me explico: si Christo envuelve edificios enteros por fuera, Prego ha envuelto por dentro la pequeña galería etHALL. Y cómo se hace eso? Pues muy sencillo, grandes paneles de plástico como los que compramos cuando queremos pintar una habitación y cubrir espacios para evitar que se salpica; estantes de madera que enmarcan los paneles; silicona para sellar todo, ya cada pared, un pequeño ventilador de ordenador. El resultado: tres paredes hinchadas que contienen diversos dibujos. La cuarta pared es la del espectador, la que da a la calle de Joaquín Costa.
La sensación es extraña. El visitante quiere ver los dibujos, que son inscritos en hojas, con un solo trazo, y recuerdan formas orgánicas, botánicas y, por qué no, pornográficas. Quiere verlos, pero sólo los intuye y, si se distrae, topa con las paredes. El espacio engaña. Y el crítico se autoinculpa: "Mira, real como la vida misma, está la obra, está el espectador y, en medio, la crítica que lo distancia y difumina todo, hinchada de aires teóricos".
Curiosa transformación, el cubo blanco se convierte limbo, ni lugar ni no lugar, entre lo simbólico y lo real, entre la cosa y el nombre, en frágil equilibrio. Una metafísica de la presencia, según palabras propios de Prego. Pneuma, palabra griega que encarna aire y alma. O como diría Duchamp, "del arte, lo que me interesa, es aquel espacio indeterminado entre la superficie y el aire que la sobrevuela". ¿Existe, este espacio? Pues bien, el arte es una cuestión de fe. O sea que vosotros mismos.

Por Ricard Mas

LiveReviews|0
1 person listening