Benvenuto Cellini

Música, clásica y ópera
Recomendado
  • 5 de 5 estrellas
0 Me encanta
Guárdalo
Benvenuto Cellini
1/2
Benvenuto Cellini
2/2
Benvenuto Cellini

Divertido, espectacular e irreverente. El director Terry Gilliam, miembro de los Monty Phyton, convierte la primera ópera de Hector Berlioz en un colosal espectáculo con brillo circense. Sólo por ver en acción más de 100 personas –niños, acróbatas, actores, figurantes y cantantes– en la escena del Carnaval romano, 23 minutos de música en el que la acción teatral no decae ni un segundo, vale la pena ver este impactante montaje que llega al Liceu tras triunfar en Londres y Amsterdam.

Gilliam monta una fiesta teatral capaz de mantener la atención del espectador durante más de dos horas y media. Corta unos 40 minutos de la partitura, pero, a pesar de la ira de los puristas, la obra gana potencia teatral. La acción y la diversión están garantizadas en esta titánica ópera que nos habla de la desmesura y la pasión de los creadores que persiguen sueños imposibles.

Ingenio, humor, fantasía; Gilliam crea imágenes potentes y mueve los hilos de una fiesta operística pensada para conquistar a todos los públicos, tanto los amantes de la ópera como los que pisan por primera vez el Liceo atraídos por la fama de los Monty Python. La partitura es compleja y difícil para las voces y la orquesta. Berlioz innova en el uso del color y los efectos orquestales, hallazgos que Josep Pons subraya con una dirección meticulosa. Gran actuación del coro del Liceu y respuesta irregular de la orquesta.

Gran éxito del tenor John Osborn, con un registro agudo solvente y máxima entrega en el papel de Cellini, al frente de un reparto extenso y notable en el que triunfan la soprano Kathryn Lewek (encantadora Teresa), el bajo Eric Halfvarson (histriónico Papa Clemente VII), y, en su debut en el Liceu, la mezzosoprano catalana Lidia Vinyes-Curtis (espléndida en el pirotécnico papel de Ascanio).

Por Javier Pérez Senz

Publicado

LiveReviews|0
1 person listening