Cruce de Caminos (The Place beyond the Pines)

Cine, Drama
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Cruce de Caminos (The Place beyond the Pines)

Derek Cianfrance es como un Cadillac de tercera mano que ha reventado el cuentakilómetros, y que siempre, sin excepción, te deja tirado en el arcén de la autopista a los 40 minutos de carrera. Ya está, ya lo he dicho. Y hacía tiempo que tenía ganas. Llegué a esta conclusión cuando se estrenó ‘Blue Valentine’. El principio era prodigioso: aparecía Ryan Gosling lamiendo un charco de leche y Kellogg’s sobre el hule de la mesa del desayuno, como un oso hormiguero pillado in fraganti en pleno festín. Pero su evolución dramática era más falsa que un duro sevillano. Corroboro mi teoría con ‘Cruce de caminos’, que tiene un arranque anfetamínico a más revoluciones de las que el motor puede soportar. Y se estropea.
Así es. Tres cuartos de hora a todo gas. Tres cuartos de hora de feriantes tatuados, acróbatas ambulantes, lonas de circo y motos que queman el asfalto. Tres cuartos de hora de atracos de bancos, fajos de dólares y armas de fuego. Gosling, el mismo a quien vimos aspirando cereales prescindiendo de la vajilla, es ahora un indolente con el pelo amarillo canario y la piel más azul que otra cosa, que domina la carretera al igual que Steve McQueen en ‘La gran evasión’ y vacía cajas fuertes vestido de Guerrero del Viento, con el casco y las gafas de sol con montura verde fluorescente. Un Gosling que lleva la cazadora con el escorpión de ‘Drive’ en las venas, un Gosling que se lía con Eva Mendes y vive en una caravana. Un Gosling que, por desgracia, pierde la vida en un tiroteo.
Y se acaba la bronca, el nervio y la sangre. Y comienza una flojera de piernas que declina la épica cervecera con sabor a taller de automóviles para abordar temas desafortunadamente serios. La culpa y la impunidad, la venganza y el rencor, el odio y el perdón. Un montón de filosofadas que caen como ladrillos para desguazar el latido de actioner sin concesiones. Cianfrance no es Dostoievski, ni Camus, ni un moralista francés, ni tiene ninguna máscara a medida que le justifique las pretensiones. Cianfrance es un Cadillac, brillante, rojo y con un tubo de escape freudianament poderoso. Pero alguien le ha puesto serrín en el depósito, y por más que te enganche su velocidad de bólido si subes te condenas a acabar con los neumáticos varados en el lodazal de una cuneta cualquiera.

Publicado

Detalles del estreno

Duración 140 min.

Reparto y equipo

Director Derek Cianfrance
Reparto Ryan Gosling
Bradley Cooper
Rose Byrne
Eva Mendes