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¿Qué fue de aquella estrella?

Hay personajes del cine que fueron un mito durante cinco minutos y después desaparecieron. ¡Les seguimos la pista!

Tuvieron diez minutos de fama, se convirtieron en emblemas de una época, y el viento se los llevó como hojas de otoño. Hay personajes que no recordabas ni que existieran hasta que un buen día te levantas y el mundo está de luto porque la prensa ha publicado su obituario. Repasamos las historias de algunos de estos eternos olvidados, enterrados en el pozo de la desmemoria. No todos están muertos, y algunos tienen anécdotas de lo más tórridas. ¡El día que hablen, saldrá de todo!

Anita Ekberg: después de Marcello

Anita Ekberg: después de Marcello

La liebre saltó cuando leímos la noticia de su muerte: ¿qué había sido de Anita Ekberg en los últimos tiempos? Cuando era joven lo sabíamos todo de ella. Que había sido una sueca voluptuosa, chica de portada, con un pecho de escándalo que siempre amenazaba con desbordar el escote. Que Howard Hughes la adoptó como una de sus protegidas, y que la hizo pasar por el quirófano un par de veces. Así se convirtió en una hembra escultórica a la carta. Y sabemos, claro, que Marcello Mastroianni se bañó con ella en la Fontana di Trevi. Pero en las últimas décadas le habíamos perdido totalmente el rastro. O casi. En 2002 apareció en una teleserie italiana que se llamaba 'Il bello delle donne', como estrella invitada, cuando ya era una vieja gloria. Y en 2011 nos llegaron rumores que su casa se había incendiado mientras ella se recuperaba de un traumatismo en el hospital de Rímini. Y que, cuando le dieron el alta, fue a pedir auxilio a la Fundación Fellini, alegando que sin ella 'La dolce vita' no habría valido un pepino.

Björn Andréssen: Tadzio, pop y chocolate

Björn Andréssen: Tadzio, pop y chocolate

Se convirtió en un icono del mundo gay, por su belleza andrógina y su actitud de adolescente misterioso, cuando Luchino Visconti lo seleccionó para interpretar el Tadzio de su adaptación de 'Muerte en Venecia' de Thomas Mann. Todo fue una carambola: al principio, el papel tenía que ser para Miguel Bosé, que también en aquella época era un 'teen' espigado de cinturita delgada. El caso es que Bosé acabó rechazando el papel y se puso a cantar 'Don Diablo'. Pero este no es el tema: ¿qué pasó con Björn, el auténtico Tadzio? Una cosa muy extraña: se fue a Japón e intentó triunfar como estrella pop, vestido con uniformes ultraceñidos y explotando la media melena escarolada que lo había convertido en un mito. Pero su carrera musical fracasó. Entonces se dedicó a hacer anuncios de chocolatinas. Si buscáis en Google encontraréis un par de imágenes bastante perturbadoras.

Mark Lester: se le ha quedado el plato vacío

Mark Lester: se le ha quedado el plato vacío

Hablando de niños prodigio, toca examinar el caso de Mark Lester. En 1968 hizo de Oliver Twist en la versión cinematográfica del musical de Lionel Bart, estrenado en los escenarios del West End ocho años antes, Óscar a la Mejor película. Era un niño Dickens con todas las de la ley: rubio como un hilo de oro, delgadísimo para que se notara que pasaba hambre, y con una voz que ni los monaguillos de Montserrat. "Sir, can I have some more?", decía, con cara de corderito hambriento, acercando un plato vacío a la marmita. Pues bien, este pobre y virtuoso cachorrito que veis en la foto no hizo mucho más después. Fue un adolescente guapo (lo podéis ver en la foto que encabeza el artículo), y en los años 80 participó en algunas películas poco memorables, todas de segunda y tercera división. En cambio, dio mucha carnaza a la prensa amarilla: era amigo íntimo de Michael Jackson. Y lo más fuerte es que después de la muerte del Rey del Pop, Lester reclamó la paternidad de su hija pequeña, Paris Katherine Jackson. Esta fue la campanada definitiva.

Dexter Fletcher: ¿qué fue de Baby Face?

Dexter Fletcher: ¿qué fue de Baby Face?

Este es el último de la tríada de 'enfants terribles', el chico bacanal de 'Caravaggio', de morritos carnosos y pezón atrevido. Debutó junto a Jodie Foster en 'Bugsy Malone, el nieto de Al Capone', 'hit' musical infantil, revisión del cine de gangsters de todos los tiempos interpretada únicamente por niños. Él hacía de un temido sicario prepúber que se llamaba Baby Face. Pero Dexter Fletcher ya no es un niño. El chaval de la panera de frutas y la corona de hojas de hiedra ya es historia. No es un hombre muy activo, pero el año pasado se estrenó en nuestras salas una película suya que se llamaba 'Sale el sol en Edimburgo', musical flojito donde sonaban 'I would walk 500 miles' y otras canciones de los Procaimers, que parecía una versión escocesa de 'Un día en Nueva York'. Nosotros lo entrevistamos, y en plena campaña promocional, le preguntamos qué pensaba, ahora, cuando veía su fotografía de chaval descamisado. Y nos dijo: "Orgullo. Que bueno estaba entonces...”. Santa nostalgia.

Tippi Hedren: una historia de pájaros y leones

Tippi Hedren: una historia de pájaros y leones

La historia la recordará como la última musa de Hitchcock, la que ocupó el lugar de su adorada Grace Kelly, cuando se fue a Mónaco. Juntos rodaron 'Los pájaros' y 'Marnie la ladrona', y basta. Con dos películas, Tippi Hedren ya tuvo suficiente de soportar las insinuaciones sexuales del amigo Alfred, y lo envió a freír espárragos. Así es como se le acabó el juego. Si la conocemos hoy en día es como madre de Melanie Griffith y exsuegra de Antonio Banderas. Poca gente sabe que dirigió una película que se llamaba 'El gran rugido', una aventura animal para la cual contrató un gran despliegue de fieras salvajes mal domesticadas que en pleno rodaje empezaron a atacar a los miembros del equipo. Una sangría terrible. Tippi también fue víctima de un par de zarpazos felinos. Pero se ve que las ganas de experiencias zoológicas no acabaron aquí. Una vez pagadas las facturas del hospital, Hedren montó un safari para animalitos de la industria del cine jubilados. Entre otras cosas, tiene acogidos dos tigres de los jardines privados de Michael Jackson que, daños colaterales, sale en esta lista por segunda vez.

Sheryl Lee: la que camina con fuego

Sheryl Lee: la que camina con fuego

Todos la recordamos envuelta en una crisálida de plásticos, con los labios de color azul y el pelo como algas mojadas. El cuerpo de Laura Palmer llegó a Twin Peaks hacia 1990, con música de Angelo Badalamenti, y así es como Sheryl Lee tuvo sus cinco minutos de gloria televisiva. Esta es la imagen que todos conservamos: la de un cadáver de poco más de veinte años, que había sido la reina del baile de fin de curso. Un papel escaso, si queréis, pero que tenemos clavado entre ceja y ceja como un perdigón. No ha vuelto a hacer nada de esta envergadura, a parte de apariciones puntuales en algún capítulo de 'House' o 'CSI'. Salía, eso sí, en una escena de 'Winter's bone', con Jennifer Lawrence, vestida de texana. Y, por la fuerza del estigma, todos esperábamos que en algún momento se giraría a cámara y diría eso de "Fire, walk with me". Por más que intente evitarlo, es una piedra que siempre cargará sobre sus hombros.

Michael Paré: el Ryan Gosling de los 80

Michael Paré: el Ryan Gosling de los 80

Ahora vive en Amsterdam, apartado de los círculos de Hollywood por voluntad propia. Pero hubo una época en la que Michael Paré parecía destinado a convertirse en una especie de Ryan Gosling del 'actioner' rockero de los 80, el chico mono y musculado que presume de pectorales y tiene alguna escena de cama con polvo acelerado y sábanas sudadas. Fue el protagonista de dos películas memorables. Una, 'Eddie y los Cruisers', donde interpretaba al líder de una banda de los 60. La otra, 'Calles de fuego', un musical trepidante con motos, hogueras y Diane Lane, donde tenía una escena increíble en la que se metía hachazos con Willem Dafoe en medio de una concentración de Harleys. Pero tenía un problema: era un actor de pega, blandito. Mucho bíceps, mucho abdominal, pero en cuanto abría la boca parecía que estuviera hecho de cartílagos. Cansado de que lo fueran relegando progresivamente de secundario a extra, se fue a Holanda, tierra rica en maría, quesos y tulipanes. Y a vivir la vida.

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