Cincuenta sombras liberadas

Cine, Drama
1 de 5 estrellas
Cincuenta sombras liberadas

La saga termina con una película ridícula, donde el sexo es anecdótico y el lujo se exhibe sin ningún tipo de pudor

Por tercera vez, confirmo que lo más promiscuo que existe en 'Cincuenta sombras de Grey' son los muchos ceros que todos los personajes tienen en la chequera. Hace mucho que descubrimos que esta historia no vive del sexo, sino del espectáculo de la riqueza, de sus coches y mansiones, de sus viajes en suites de alta gama, de sus vestidos de fiesta y su champagne rosé. Admito que las dos anteriores cintas me resultaron insultantes, machistas, retrógradas. Esta ya solamente me ha parecido ridícula. Ridícula es la escena en la que ella le lava el pelo con la blusa mojada. Ridículo es que él le diga "te niego el orgasmo para que veas cuan frustrantes son tus mentiras". Tediosas son las postales de la luna de miel que nos enseñan al principio, sazonadas con una banda sonora incoherente. Eterna es la sensación de que estamos sumergidos en el mundo de Barbie, donde el lujo es un producto en serie. Y sí, Grey nos enseña los gluteos musculosos un par de veces, e incluso hay un momento en el que le lame un pezón a Anastasia. Pero en fondo la lujuria es anecdótica. Eso sí, nos cansaremos de ver los cuerpos perfectos de los dos protagonistas, que se exhiben como un privilegio exclusivo de las clases pudientes, una extensión del gusto sofisticado de la gente capaz, como un Porsche o un yate o un anillo de diamantes. La mayoría de mortales no seremos jamás tan bellos ni tendremos tanto dinero. Sigamos soñando. 

Por Josep Lambies

Publicado

Detalles del estreno

Reparto y equipo

Director
James Foley
Guionista
Niall Leonard
Reparto
Dakota Johnson
Jamie Dornan
Luke Grimes
Eric Johnson
Eloise Mumford
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