Un pequeño rincón de Edimburgo


Quien haya estado en la ciudad escocesa lo sabe bien: se trata de un lugar muy especial. Y entre sus calles más emblemáticas, como la de George Street, donde los tradicionales clubes de caballeros eran lugares de encuentro, conversación y largas veladas, encontró su inspiración Murray Lemmon. El creador de este proyecto quiso rendir homenaje a su abuelo Jack y a aquellas noches en las que los teléfonos móviles todavía no existían. Maderas nobles, cuero, iluminación cálida y una cuidada selección de obras de arte dan forma a un espacio acogedor que combina referencias escocesas con un diseño contemporáneo. Un viaje a otra época, en el Madrid actual.






