Palacio de Linares
Palacio de Linares | Palacio de Linares
Palacio de Linares

Palacios desconocidos de Madrid que visitar

En una calle recóndita, a las afueras de la ciudad, incluso a la vuelta de una esquina, descubrimos bonitos palacios

Publicidad

Todos conocemos los grandes atractivos turísticos y culturales de la capital, como el Museo del Prado o el Palacio Real. Pero ¿qué pasa con los rincones menos visitados? Te ofrecemos un recorrido por algunos de los palacios de Madrid más impresionantes y, en algunos casos, hasta desconocidos. Si eres curioso y no quieres ni oír hablar de aglomeraciones, este recorrido puede ser la alternativa perfecta para hacer un plan original y diferente. Desde Carabanchel hasta Alcalá de Henares, seguro que alguno te pilla cerca. ¿Te vienes?

RECOMENDADO: Los lugares más bonitos de Madrid

Clica aquí si quieres más información sobre nuestros estándares editoriales y nuestras directrices éticas para crear este contenido.

En la zona de Chamberí, luce elegante, clásica y señorial esta construcción de principios del siglo XX que, hoy en día, es la sede de la Cancillería consular de la Embajada de Italia en EspañaEn su interior, pueden apreciarse elementos como su vestíbulo ovalado, un aperitivo del despliegue arquitectónico que espera al visitante a continuación. Y es que, menudo hall, por no hablar de su escalera imperial (imponente) o del que fuera el despacho del conde, que se ha conservado casi intacto, con gran parte de su decoración primitiva. Suele abrir sus puertas a visitas coincidiendo con iniciativas como Bienvenidos a Palacio. 

  • Qué hacer
  • Conde Duque

Puede llegar a pasar desapercibido por sus altos setos y árboles, que lo ocultan a la vista, pero el Palacio de Liria es una de las residencias privadas más importantes de Madrid. Construido en el siglo XVIII, su diseño es obra del arquitecto madrileño Ventura Rodríguez, autor de las fuentes de Cibeles, Apolo y Neptuno, entre otros. Levantado en su momento a las afueras de Madrid, sufrió graves daños durante la Guerra Civil, fue bombardeado y saqueado. Por fortuna, la valiosa colección de la Casa Alba había sido evacuada. El Palacio, que tuvo que ser reconstruido a mediados del siglo XX, es hoy la residencia del duque de Alba y de la Fundación Casa de Alba.

Publicidad
  • Qué hacer
  • Vista Alegre

Enfrente de la histórica Plaza de Vistalegre, se halla uno de los palacios más bonitos de Madrid, que recientemente ha abierto sus jardines al público. Este conjunto palaciego, que fue Real Sitio como residencia de verano de María Cristina de Borbón y que data de tiempos de Fernando VII, fue un afamado lugar de esparcimiento de la aristocracia madrileña del siglo XIX, con ría y jardines incluidos (para entendernos, un equivalente al Parque del Capricho, aunque en la zona sur de la capital).

  • Qué hacer
  • Sol

La sede de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles es un hermoso y sorprendente palacio de mediados de siglo XVIII, ubicado en pleno centro de Madrid, junto al Museo Reina Sofía, del que no podrás creer haber pasado tantas veces delante de su puerta y no saber las maravillas que escondía dentro. Construido como vivienda para Blas Jover (secretario de Consejos de Fernando VI) en una parcela de los antiguos huertos del convento de Santa Isabel, hoy permanece como uno de los recintos palaciegos mejor conservados (y secretos) de la capital. Pasó por varias manos, a mediados del XIX vivió una ampliación que le dio su aspecto de palacio romántico que mantiene actualmente y sí, es uno de los palacios para visitar en Madrid. 

Publicidad
  • Qué hacer
  • Madrid

Situado en plena plaza de Cibeles, el Palacio de los marqueses de Linares fue uno de los más lujosos y opulentos de su época. Se construyó a finales del siglo XIX y costó unos tres millones de pesetas, una cifra escandalosa en aquel momento. Se utilizaron materiales de primera calidad para el inmueble, diseñado en diferentes fases por Carlos Colubí, Adolf Ombrecht y Manuel Aníbal Álvarez. En el interior no se reparó en ningún detalle: tapices, cristales, lámparas, alfombras… y pinturas de artistas españoles como Francisco Pradilla, Manuel Domínguez y Alejandro Ferrant. No solo fue un referente decorativo, sino que el palacio contaba con grandes adelantos técnicos, como ascensores, calefacción o teléfono.

  • Qué hacer
  • Madrid

Felipe IV mandó construir un nuevo edificio que acogiera tanto la Sala de Alcaldes de Casa y Corte (una especie de Tribunal Superior de Madrid) como la Cárcel de Corte. El proyecto fue obra de Juan Gómez de Mora y se inauguró en 1636. En el siglo XVIII dejó de funcionar como cárcel y pasó a llamarse Palacio de Santa Cruz, por la cercana iglesia de Santa Cruz. En 1791 sufrió un incendio y Juan de Villanueva, autor del Museo del Prado, se encargó de su rehabilitación. También fue reformado en el siglo XX varias veces. A pesar de todas estas intervenciones sufrido, el palacio conserva su estética barroca.

En la actualidad es la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación y, aunque no tiene un programa de visitas, suele participar en programas como Madrid Otra Mirada u Open House. Recientemente abrió sus puertas con motivo Semana de la Administración Abierta.

Publicidad
  • Qué hacer
  • Centro

Abierto a los ciudadanos como Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, un espacio de estudios con interesantes actividades, biblioteca y una tienda, este palacete fue una de las tres propiedades de este estilo que el poderoso Manuel Godoy, valido del rey Carlos IV, llegó a acumular en la capital. Aunque vivió aquí y lleva su nombre, en verdad no fue construido para él, sino para servir de alojamiento al Primer Secretario de Estado, el Marqués de Grimaldi. La obra estuvo a cargo del gran Francesco Sabatini y la época de mayor esplendor fue, cómo no, la de Godoy: lujosa y agitada era la vida que aquí se llevaba.

Palacio del Marqués de Amboage

Sede de la Embajada de Italia en Madrid desde 1939, el Palacio de los marqueses de Ambogae fue construida como casa particular para el empresario Ramón Plá y Monge. El edificio, situado en pleno barrio de Salamanca, ocupa toda una manzana entre las calles Lagasca, Juan Bravo, Velázquez y Padilla. Consta de tres pisos y un jardín de 680 m2, toda una joya arquitectónica en la que se conservan, además las alfombras originales firmadas por la Real Fabrica de Tapices.

Publicidad
  • Qué hacer
  • Retiro

En medio del Retiro, te toparás con este estupendo espacio para hacer una parada artística en un marco incomparable. Construido por Ricardo Velázquez para la Exposición Internacional de Minería, Artes Metalúrgicas, Cerámica, Cristalería y Aguas Minerales de 1883, este bonito edificio de ladrillo y azulejo está rematado por grandes bóvedas de hierro y vidrio. Se trata de un anexo al Museo Reina Sofía que organiza muy buenas exposiciones temporales (artistas como Cindy Sherman, Nan Goldin, Juan Muñoz y José Manuel Broto ya han pasado por aquí) e incluso espectáculos de danza contemporánea.

  • Museos e instituciones
  • Historia
  • Argüelles

El marqués de Cerralbo fue un curioso personaje de la aristocracia madrileña. Carlista hasta la médula, también destacó como político, coleccionista, historiador y arqueólogo. A lo largo de su vida reunió una gran colección de objetos históricos y artísticos, hasta tal punto que ideó esta residencia también como un museo donde exponer sus piezas. En 1893 el marqués, su mujer e hijos entraron a vivir a este suntuoso Palacio, ubicado en el barrio de Argüelles, muy de moda en la época entre la clase alta, por estar centra del centro, pero sin sus estrecheces

Publicidad
  • Qué hacer
  • Barrio de las Letras
Palacio Neptuno
Palacio Neptuno

El Palacio de Neptuno originalmente de principios de siglo es una joya arquitectónica del Madrid de los Austrias, formaba parte del antiguo palacio y jardines del Duque de Medinaceli. Se ha restaurado recientemente conservando la esencia de su antiguo resplandor para acoger eventos y actos de Madrid. Las instalaciones constan de tres salones principales, un auditorio, terraza abierta y hall de bienvenida y sala VIP. Ofrece la posibilidad de albergar hasta 900 personas cómodamente o bien utilizar solo una planta para cocktails, cenas y presentaciones a partir de 70 personas.

Palacio de Aldovea

Casarse en un palacio del siglo XI es posible en esta joya situada en Torrejón de Ardoz, a 25 km de Madrid. El Palacio de Aldovea ofrece sus jardines para celebrar eventos, con capacidad para mil personas, un enclave que "recuerda a La Toscana". En sus inicios (siglos XI y XII) fue un castillo medieval concebido como fortaleza, hasta que en el siglo XVIII se transformó por orden de Luis de Bordón en lo que conocemos en la actualidad.

Publicidad
  • Qué hacer
  • Malasaña

El 'Istituto Europeo di Design' es ese sitio molón donde cualquiera de nosotros querría estudiar moda y diseño. Pero su sede madrileña es mucho más que eso: diseñado por Ventura Rodríguez, se trata de un palacio de Madrid (no cualquiera estudia en un edificio que podría haber sido uno de los más bonitos de la ciudad en el siglo XVIII). Cuentan las crónicas de la época que era tan hermoso que Carlos IV tuvo celos de que hiciera sombra al Palacio Real y mandó cortar los recursos al edificio destinado a ser residencia de los Condes de Altamira. Grande, de elegante fachada, con una hermosa escalera en su interior, nunca llegó a crecer por este motivo y se quedó como un palacio más de la Corte.

  • Qué hacer
  • Madrid

Para encontrar dónde se ubica este edificio hay que buscar el Colegio Notarial de Madrid, que tiene su sede en esta casa-palacio del barrio de los Jerónimos. El edificio recibió su nombre original del financiero Manuel González-Longoria, indiano de origen asturiano, que fue miembro de diferentes consejos administrativos, diputado por el partido conservador entre 1879 y 1886 y senador vitalicio desde 1891. Aquí vivió desde 1889 hasta su fallecimiento en 1912, y fue adjudicada después a su hijo Manuel González-Longoria y Leal, I Marqués de la Rodriga. En 1925 el edificio fue adquirido por el Colegio Notarial de Madrid y la sede quedó inaugurada en noviembre de 1927. Algunas de las salas se conservan prácticamente igual que desde su edificación y entre ellas destaca el Salón Dorado, de estilo Luis XVI.

Publicidad
  • Qué hacer
  • Madrid

A finales del siglo XVII, el empresario navarro Juan de Goyeneche compró unos terrenos cerca de Madrid con la intención de construir una fábrica de vidrio. Pronto se dio cuenta de que los trabajadores necesitarían alojamiento cerca del centro de trabajo, así que encargó el diseño de una nueva ciudad a José de Churriguera y llamó al asentamiento Nuevo Baztán, en recuerdo de su lugar de origen, el valle de Baztán, en Navarra.

Como parte de esta nueva urbe, Goyeneche hizo construir un palacio que funcionase como su residencia, colindante con la iglesia del pueblo.

  • Qué hacer
  • Malasaña

Construido en el siglo XVIII por los marqueses de Guadalcázar sobre una propiedad del Noviciado de la Compañía de Jesús, el palacio Bauer es uno de esos tesoros a la vista pero en los que tantas veces no reparamos de Madrid. ¿Cómo hacerlo, si está en pleno San Bernardo, junto a la calle Pez, un lugar por donde siempre pasamos camino de algo, deprisa, muy deprisa? Pues hoy toca detenerte en este monumento histórico (lo es desde 1972), propiedad a finales del siglo pasado de la familia de banqueros judíos Bauer, convertido actualmente en una maravillosa Escuela Superior de Canto.

Publicidad
  • Qué hacer
  • Sol

En plena calle Mayor, enfrente de la Plaza de la Villa, el Instituto Italiano de Cultura, además de un estupendo espacio donde apuntarse a algún curso de italiano, tomar un café en su cafetería con sillas de diseño, comprar un libro en su maravillosa librería o asistir a una interesante exposición, es un palacio en toda regla. Este palacio se levanta sobre los terrenos donde alguna vez estuvieron las primeras casas junto a la muralla. Juan Maza fue quien se encargó de idear el edificio primitivo, que después tendría varios dueños y viviría sucesivas reformas, hasta convertirse en un lujoso y elegante palacio que a finales de siglo XIX llegó a ser embajada de Italia.

  • Qué hacer
  • Madrid

Felipe IV mandó construir un nuevo edificio que acogiera tanto la Sala de Alcaldes de Casa y Corte (una especie de Tribunal Superior de Madrid) como la Cárcel de Corte. El proyecto fue obra de Juan Gómez de Mora y se inauguró en 1636. En el siglo XVIII dejó de funcionar como cárcel y pasó a llamarse Palacio de Santa Cruz, por la cercana iglesia de Santa Cruz. En 1791 sufrió un incendio y Juan de Villanueva, autor del Museo del Prado, se encargó de su rehabilitación. También fue reformado en el siglo XX varias veces. A pesar de todas estas intervenciones sufrido, el palacio conserva su estética barroca.

En la actualidad es la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación y, aunque no tiene un programa de visitas, suele participar en programas como Madrid Otra Mirada u Open House. Recientemente abrió sus puertas con motivo Semana de la Administración Abierta.

Publicidad
  • Qué hacer
  • Ciudad

Este es uno de los secretos mejor guardados del Barrio de Salamanca. A escasos metros de Avenida de América, en el número 82 de la calle Francisco Silvela, se esconde esta finca palaciega, cuyo edificio principal data de principios del siglo XX. Salones señoriales, gabinetes, alcobas, corredores volados, terrazas cerradas, fuentes y hasta un pequeño oratorio dan forma al conjunto arquitectónico. Normalmente, no forma parte del listado de palacios para visitar en Madrid, aunque, coincidiendo con algunos eventos, abre sus puertas. Fue el caso este 2024 de Casa Decor, cuando se convirtió en su sede. 

  • Qué hacer
  • Madrid

Desde el siglo XVII, esta propiedad perteneció a la Casa de Villafranca y se fue transformando para responder a las diferentes necesidades de la familia, hasta que en el siglo XIX el Palacio sufrió una enorme reforma y algunas partes del edificio fueron fraccionadas y vendidas. El inmueble resultante se decoró con los mejores materiales y decoraciones, a cargo del reconocido arquitecto Arturo Mélida, y la residencia gozó de gran popularidad. A mediados del siglo XX, el Palacio fue vendido y convertido en un restaurante, que conservó las decoraciones originales; después fue la sede de la Agencia para el Aceite de Oliva y, desde 2004, es la sede de la Real Academia de Ingeniería.

Publicidad
  • Qué hacer
  • Madrid

La calle Magdalena marcaba en el siglo XVIII el límite entre Lavapiés y una zona residencial apreciada por las clases altas. Los marqueses de Perales del Río decidieron levantar en esta calle su residencia. El autor del edificio fue Pedro de Ribera y, de hecho, se puede apreciar su particular estilo barroco en la portada del inmueble. El Palacio se fue ampliando a lo largo de los siglos hasta que en 1914 los herederos de los marqueses vendieron la propiedad al Estado. Fue sede de la Dirección General de Aeronáutica, estafeta de Correos y Hemeroteca Nacional, hasta que en 2002 el Palacio fue rehabilitado para convertirse en sede de la Filmoteca Española.

  • Qué hacer
  • Alonso Martínez

Este bonito palacete de 450 metros cuadrados se encuentra situado junto a la plaza de Alonso Martínez, en uno de los barrios con más encanto de Madrid. Fue construido en 1866 por el arquitecto Juan de Madrazo y Kuntz y es uno de los pocos ejemplos de palacios de Madrid que responde a la corriente racionalista de la segunda mitad del siglo XIX. Actualmente, se utiliza para la celebración de eventos, como mercadillos y pop up stores.

Publicidad
  • Qué hacer
  • Aranjuez

Situado a las afueras de Madrid, en Aranjuez, esta residencia de la Familia Real Española fue construida por orden de Felipe II. El arquitecto fue Juan Bautista de Toledo, quien murió durante la construcción, por lo que fue su discípulo Juan de Herrera quien terminó la obra. Este inmenso y precioso palacio para visitar en Madrid está rodeado por unos bellos jardines, regados con las aguas de los ríos Tajo y Jarama, y declarados Paisaje Cultural Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Construido en el siglo XVIII en lo que hoy es el Barrio de las Letras, su interior alberga uno de los hoteles de una importante cadena española que acometió una gran obra de rehabilitación para sacarlo del estado de deterioro en el que se encontraba. Y es que, este palacio, construido para el Conde de Tepa con un exquisito estilo clasicista, llevaba mucho tiempo ya sin saber lo que era el lujo y el esplendor. Y eso en un edificio en cuya proyección participó Juan de Villanueva (el arquitecto del Museo del Prado), es mucho decir. Sus 6.000 metros cuadrados dejaron de ser una sola residencia para convertirse en una casa con dos viviendas por planta. Después, sufriría un incendio y a ello habría que sumarle los estragos que la Guerra Civil provocó en su estructura.

Publicidad
  • Qué hacer
  • Alcalá de Henares

Si hoy es tendencia la decoración vintage, durante el siglo XIX lo fueron los estilos de lugares lejanos, como los orientales y árabes. En el reinado de Isabel II, los salones decorados como la Alhambra fueron todo un 'must'. Ejemplo de ello es el Palacio de Laredo, en Alcalá de Henares. El pintor, restaurador, arquitecto, decorador y alcalde de Alcalá Manuel José Laredo y Ordoño fue el impulsor de este palacete (que por fuera es como un pequeño castillo), a finales de siglo XIX, con un estilo neogótico y mudéjar, cuyas puertas falsas, espejos y bellísimas salas serán toda una sorpresa para el visitante. El pequeño jardín que nos da la bienvenida en el actual Museo Cisneriano es también encantador, con su estanque, su puente, y las ruinas arqueológicas encontradas en esta zona de Alcalá. Su Salón de los Reyes, su techo de bóveda (uno de los planetarios más antiguos del mundo, que representa el firmamento como se concebía en el siglo XIV), su minarete, su sala árabe, su sala del espejo, y el lema de la dinastía nazarí de Granada grabado en una pared ("Sólo Dios es vencedor") no podrán sino sorprenderte. 

Recomendado
    Últimas noticias
      Publicidad