La Sala Guayasamín de Casa de América presenta una exposición de la artista boliviana Erika Ewel que utiliza materiales textiles para explorar las complejidades sociales. A través de la serie 'Trama silenciosa: la delicadeza del textil', sus obras se convierten en un espacio de memoria, resistencia y reflexión que desafía la idea de que el arte textil pertenece solo al ámbito doméstico o artesanal.
A mitad de camino entre la abstracción y la figuración, Ewel aborda temas como la identidad de género, las condiciones laborales, la conciencia ecológica y la memoria colectiva. Sus piezas revelan las huellas invisibles de la opresión y la historia colonial escondidas en lo cotidiano, mostrando cómo un medio asociado tradicionalmente a lo femenino puede transformarse en una herramienta subversiva para unir lo personal con lo político.

