Pintada por Pedro Pablo Rubens en 1638, 'El martirio de San Andrés' es una de las grandes obras del pintor alemán, y una de las que mejor refleja la teatralidad y el dramatismo propios del Barroco.
La obra representa la crucifixión de este apóstol en una cruz en forma de aspa, conocida como cruz de San Andrés. Una escena que no solo impacta por su belleza, sino que también transmite un mensaje de entrega y devoción religiosa.

