La polaca Ewa Juszkiewicz es conocida por reinterpretar el retrato clásico europeo y cuestionar los modelos tradicionales de representación de la belleza femenina. Ahora, el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza le dedica una exposición monográfica.
A través de una técnica pictórica minuciosa y un enfoque provocador, Juszkiewicz deconstruye la imagen canónica de la mujer en la pintura histórica para ofrecer lecturas contemporáneas y subversivas. Su obra, que dialoga con el pasado desde una perspectiva crítica, se ha exhibido en instituciones como el Brooklyn Museum o el Centre Pompidou-Metz, y forma parte de importantes colecciones internacionales.

