El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza dedica una exposición a Kenny Scharf, uno de los nombres fundamentales de la escena artística del East Village neoyorquino de los años 80. La muestra repasa la trayectoria de este pionero del arte urbano contemporáneo, que compartió generación y amistad con Jean-Michel Basquiat y Keith Haring y tuvo a Andy Warhol como mentor.
Pintura, escultura, instalaciones, murales, performance y moda forman parte del universo de Scharf, marcado por el cruce entre cultura popular, surrealismo y criaturas antropomórficas de colores deslumbrantes. El propio artista acuñó el término «surrealismo pop» para definir su particular estilo, que rompe con las jerarquías tradicionales del arte y convierte sus obras en experiencias casi inmersivas.

