La Sala Alcalá 31 acoge 'L’anima non finita', una exposición que recorre la trayectoria del artista Lidó Rico desde los años 80 hasta hoy. La muestra reúne más de 50 piezas y plantea una reflexión sobre la condición humana a través de sus distintas etapas creativas, con obras que exploran la identidad, la memoria y el cuerpo como eje central.
La exposición se organiza en diferentes espacios que combinan instalaciones e itinerarios más íntimos, destacando el uso del propio cuerpo del artista como herramienta de expresión mediante técnicas como la escayola. Además, incluye un programa de accesibilidad pensado para acercar la experiencia a todo tipo de públicos, con recursos adaptados que facilitan una relación directa y sensorial con las obras.

