Madrid es la gran protagonista de la exposición que el Museo de Historia, con una selección de obras de José Miguel Palacio que convierten la ciudad en un escenario en constante movimiento. Más de 70 óleos, junto a esculturas y dibujos, retratan el pulso urbano con un hiperrealismo casi fotográfico: aviones, carreteras, reflejos en parabrisas o escenas de la Gran Vía capturadas desde una mirada obsesiva por el detalle y el ritmo frenético de la vida cotidiana.
Uno de los puntos fuertes es el políptico 'Madrid al cielo', compuesto por 30 pinturas que elevan la mirada sobre calles, plazas y estaciones emblemáticas como Callao, Atocha o Serrano. Palacio, artista multidisciplinar que desde el año 2000 se ha volcado en el hiperrealismo, firma aquí un retrato contemporáneo de Madrid que oscila entre la precisión técnica y la fascinación por una ciudad que nunca se detiene.

