Puente de Segovia


Felipe II estableció la capital de la corte en Madrid en el siglo XVI. Esto provocó que se pusieran en marcha una serie de mejoras en la ciudad para adecuar la villa como, por ejemplo, el Puente de Segovia. Este paso conectaba el antiguo Alcázar con el camino hacia El Escorial a través de la calle Segovia. Las obras del puente finalizaron en 1584 y las bromas sobre la monumentalidad de la obra para el modesto caudal del Manzanares no tardaron en aparecer. Lope de Vega o Góngora recogieron en sus versos estos chascarrillos del que se considera el puente más antiguo de Madrid. No obstante, la estructura que hoy existe es una reconstrucción del original, que fue volado durante la Guerra Civil por el gobierno de la República para evitar el acceso de los sublevados a la capital.



















