Kate Tempest
© Neil Gavin | Kate Tempest
© Neil Gavin

Kate Tempest: "Las palabras me obsesionan. Las amo y me aterran"

Rapera, poetisa, dramaturga y autora, la británica ejerce con responsabilidad social su talento por el verbo

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Es intoxicante escucharla, empezando por 'Picture a vacuum', el tema que abre, con esta misma frase, 'Let them eat caos', a la vez el segundo álbum y nuevo poema largo de la MC y poetisa.

Su voz se abre paso en el silencio, como la luz en el vacío sideral. "Quería que la gente comenzara el viaje de este álbum en el espacio y luego hacer zoom en el planeta, en el país, en la ciudad, en las casas, en las mentes de la gente de esta calle en concreto", las mentes de siete vecinos despiertos, cada uno en su casa, mientras todos duermen.

Al teléfono Kate Tempest, que en diciembre cumplirá 31 años, es seca. "Cool", responde cuando le mencionas el poder para embriagar de su dicción cuando recita, en el inglés espeso de calle de su Londres. Un ejercicio de economía de lenguaje útil tanto para escribir poesía como letras de hip-hop.




En el tema 'Europe is lost', uno de los personajes protesta contra la indiferencia por las muertes de refugiados. ¿Es uno de los grandes temas del disco?
Sí, creo que lo es. Ha tenido un gran impacto en mi forma de pensar y en mis sentimientos, como lo habrá tenido sobre todos. Estamos en medio de una grave crisis humanitaria, su impacto se habrá hecho sentir sobre todos. Cuando eres una artista que hace discos, o poemas, o ficción, respondes a los tiempos que te han tocado vivir, a lo que pasa. Esta canción en particular quizás es la respuesta más directa a esto en el disco, pero hay más, porque con todo lo que está pasando creo que sería imposible hacer un álbum sin responder de alguna manera a la monstruosidad de lo que está pasando ahora mismo.

También cantas que la lengua está manchada. Pero la lengua es tu herramienta para crear.
La lengua está manchada, sí. Es responsable de muchas de las grandes crueldades del mundo porque todo es narrativo, todo pasa por las historias que nos decimos a nosotros mismos o unos a otros sobre quienes somos y qué hacemos. Pero a la vez, la lengua es lo que tenemos. Las palabras me obsesionan. Las amo, y me aterran, por su poder, porque se puede hacer un mal uso de ellas. Cuando tienes un talento natural para la lengua, debes tener mucho cuidado de no dejarte llevar y estar segura de que dices lo que piensas y de que piensas lo que dices.

Recuperas los personajes de tu LP de debut, 'Everybody down' (2014), en tu primera novela, 'The bricks that built the houses' (2016). ¿Nos volveremos a encontrar también con los siete personajes de 'Let them eat caos'?
Quizás. Podrían volver. Pero ahora mismo no siento que esta historia quiera ser contada de nuevo. Cuando concebí la idea del primer álbum, sabía que también habría una novela. Lo sabía desde el principio, sólo que para escribir una novela se tarda más, es un proceso mucho más grande, tienes que crear un universo. Pero eran dos ideas que fueron caminando de la mano por mi cabeza desde que las concebí. Por eso creo que sé que ahora es diferente. 'Let them eat chaos' debía ser una pieza por sí misma, con un principio y un final. Esta historia termina cuando termina el texto.

¿Cómo planteas interpretar en vivo esta narración con un principio y un final?
Con el primer álbum se trataba de descubrir qué quería ser en directo, al margen de la narrativa y del orden de los temas. Con este tocamos el álbum de principio a fin, y, algo que me parece muy importante, no paramos entre canción y canción. Contamos una historia en un continuo. El primero tenía algo de fiesta, de electrónica oscura. Ahora los ritmos son más trance, puedes entrar en ellos mientras bailas, es un poco más hip-hop. Lo siento más centrado, más controlado. Espero que la gente conecte con el argumento. Es por eso que se interpreta, para intentar llegar al público. Espero que sea excitante.

Londres vuelve a ser el marco del álbum, como ya lo era de 'Everybody down', y de nuevo aparece como una ciudad gentrificada, casi enemiga.
Londres es el lugar donde vivo, y tengo una relación muy específica con ella. Estoy muy agradecida de todo lo que he aprendido y de todo lo que me ha enseñado, pero me preocupa hacia dónde se dirige y lo que significa por todo lo que sé que tiene de verdad. Debe formar parte de mi obra porque es parte de mi vida y de la manera como entiendo el mundo, y tiene un papel muy importante en la manera como entiendo mi propia identidad: soy londinense. También pienso que cuanto más específicamente ubiques tu historia más universal puede ser: si ubico mis sentimientos particulares en mi ciudad espero que la gente pueda identificarse con ellos, trasladarlos. Porque hablo de casa, y todo el mundo tiene relación con su casa.
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