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El restaurante es una llamada de atención a jóvenes aficionados a la carne que no quieren un chuletón y todo esos turistas más curiosos que andan por el centro y quieren comer rápido sin gastarse mucho. La sencilla y versátil propuesta gastronómica replica las dinámicas de los meatbars en grandes capitales como París o Londres pero aún no había llegado este concepto a Madrid. Un restaurante económico (desde los 17,90 €) porque su oferta es como un plato combinado de toda la vida (con sus patatas y su ensalada) pero presentado en una versión contemporánea. Algo así sólo podía abrir en Malasaña, el barrio que con más tendencias culinarias por metro cuadrado.
Justo enfrente del Teatro Lara, cerca de Gran Vía, acaba de abrir esta propuesta donde la carne es el pilar central, la especialidad de la casa. Salvo el postre, únicamente un helado de nata (con distintos toppings), y contadas raciones para compartir (puerros, champiñones o unos rigatoni) todo gira alrededor de distintas piezas de vaca, pollo, cerdo o pato. Siendo un local con un producto hiperespecializado, la gracia no es el qué sino el cómo. Todo se sirve en una fuente de esas que utilizas para meter al horno y puedes incluir en un mismo plato hasta tres carnes diferentes. Al plan se suman unas pinzas. Nada de cuchillo y tenedor. Aquí llega todo bien fileteado. Esto no es un asador ni un templo de parrilla pero cuidan bien el punto.
Se llama La Barquette (Corredera Baja de San Pablo, 10) y sólo cierra los lunes. El horario es además ininterrumpido de miércoles a domingo, desde las 12.30 y hasta medianoche. Un local con una marcada paleta cromática en tonos cálidos y diseñado para combinar de manera relajada acero inoxidable, cerámica, madera y cuero. Aire urbano y amable para la nueva parada carnívora en el centro de Madrid, un proyecto fácil de escalar, de repetir en otros barrios.
Qué se come en La Barquette, cuando quieres carne pero no un chuletón
Con guarniciones tan clásicas como unas patatas infalibles, fritas al momento, para sus barquettes podéis escoger un magret de pato, unas salchichas ahumadas, un pollo empanado con panko o, si sois extra carnívoros, quedaos en la entraña o la espaldilla. Para todos estos cortes, media docena de salsas, de una barbacoa a una ponzu, de una picante a otra de roquefort. Trago de cerveza que va y viene. O si queréis estirar la velada, un cóctel con tarifa plana. Todos a 10€ sea un Moscow Mule, un Margarita o un Negroni.

