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Nuestras recomendaciones gastronómicas

La lista completa de las nuevas aperturas de bares y restaurantes que merecen la pena según nuestros expertos

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Restaurantes modernos, bares de vinos naturales, cafeterías de especialidad... todo nos apetece y todo lo probamos. Como sabemos que es imposible seguirle el ritmo a la gastronomía madrileña, aquí tenéis una lista con los últimos sitios que hemos visitado, con nuestra opinión sincera sobre lo que nos han parecido y si repetiríamos (o no). Una lista de lo más completa para compartir con amigos antes de reservar mesa para este fin de semana. 

RECOMENDADO: Los restaurantes y bares más nuevos de Madrid

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Las últimas recomendaciones para comer y descubrir bares en Madrid

  • Española
  • Centro
  • precio 2 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Conde de Romanones es la pequeña arteria que conecta las plazas de Tirso de Molina y Jacinto Benavente, en pleno corazón de la capital. Allí, en el número 10, se encuentra el restaurante creado por Rogelio Castro, propietario e ideólogo de este 'bistrot español' que lleva su nombre de pila y cuyo concepto ha construido a medida. Roge llegó al mundo de la restauración tras dar un giro a su vida. Mexicano formado en Relaciones Internacionales, paso de académico a cocinero y estudió en Le Cordon Bleu en París para hacer realidad su propio proyecto. De inspiración principalmente mediterránea, en sus platos se cuela su admiración por los sabores españoles. Su fiel compañera es una bulldog francés llamada Croqueta protagonista del branding de Roge y que se deja ver por la sala, como si de una maître canina se tratase. Dos ventanales que miran como dos ojos a la calle, abiertos de par en par con el buen tiempo, reciben al comensal que llega a Roge, uno a cada lado de la puerta. Cruzada esta, se presenta una sala, coqueta y con barra (cargada de libros y botellas). La segunda zona de comedor sigue al pasillo que conecta con la parte trasera del local, en la que la cocina queda a la vista y se puede observar al equipo trabajando durante el servicio. Mesas de madera sin mantel, pero con flores y velas.  En diferentes puntos del establecimiento, cortinones que caen desde ambos márgenes de la puerta enmarcan el espacio y otros cubren parte de las paredes. Y a lo largo de todo el...
  • Bares de vinos
  • Lavapiés
  • precio 2 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Bares que se parecen a personas. Para que ciertos lugares alcancen esta cualidad no ya antropomórfica sino energética se necesita caer en manos adecuadas. Algo así ocurre en Casa Cometa, un bar de vinos que cumple un año en Lavapiés pero que no es un bar de vinos a secas sino también un comedor animado o íntimo, según. Y que, en cuanto pasas dentro apenas un rato, notas que se convierte en la casa de todos.   Esa persona a la que Casa Cometa se parece es Carlos Siles. Este granadino que destila simpatía y ganas de hacerlo bien, en realidad fue periodista y luego jefe de sala en Contraclub. Acabó montando un bar en La Latina y ahora en este otro de la calle Embajadores demuestra con más ilusión que nunca su mano como anfitrión. No fue fácil encajar en el barrio, pero el Lavapiés que más se comporta como un pueblo terminó aceptando al forastero del vino natural.   Antes de llegar Carlos, esto era una casa de comidas de toda la vida. Que el relevo fuera tan poco traumático se explica porque estaba regentada precisamente por los padres de su socio. Había que entrar entonces. Dejándolo bonito, eso sí. El local, con forma de herradura, se divide en zona de bar con una sala al fondo destinada a catas y eventos, en los que Casa Cometa está ya bien posicionada, y comedor más puesto en el que dedicar tiempo al cliente.  Ha sabido integrarlo todo con sencillez. Y le luce el ladrillo y la portada de madera y cristal que da acceso al salón con mesitas. Al final de este espacio acogedor...
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  • Italiana
  • Barrio de Salamanca
  • precio 2 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Tras arrasar en Marbella, la trattoria urbana más exitosa de Urban Italian Group se atrevía a dar un paso que no siempre sale bien. Porque lo cierto es que poco nada tienen que ver ambas ciudades y los públicos que las habitan, más allá de que ambas pueden presumir de ser capitales: una de la Costa del Sol y la otra de todo un país. La buena noticia es que, aunque no han hecho más que arrancar, todo hace presagiar que la sede madrileña de Florentine va a ser muy bien recibida tanto por los locales (un 40% de su clientela) como por aquellos que están de paso.  Para conocerlo hay que subir hasta la séptima planta de WOW Concept de Serrano, el espacio que años atrás –en lo que era el Gourmet Experience de El Corte Inglés– se repartían StreetXO, Salón Cascabel y Rocambolesc. Hoy toda esa superficie, terrazón con vistas incluido, rinde homenaje a la glamurosa Italia setentera a través de una decoración y de una carta compuesta por platos clásicos de los que siempre funcionan. Desde ensaladas y entrantes frescos con producto de temporada hasta opciones de pasta fresca hecha al momento y pizzas elaboradas con masas artesanales fermentadas durante 48 horas. Todo ello acompañado, cómo no, de una buena oferta de cócteles (con y sin alcohol) y una bodega con alrededor de 120 referencias de vino (principalmente llegados de Italia).  “Para nosotros, todo empieza en el producto. La calidad de un plato nunca puede superar la calidad de los ingredientes con los que se elabora. Dedicamos...
  • Centro
  • precio 2 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Eso de pisco bar suena bien. Lo de piscos macerados, también. Sobre todo con la enorme tradición que Madrid acumula en cuanto al gusto por las bebidas sour. Y es que el pisco sour ya es casi un cóctel tan madrileño como peruano. Acholao, el pisco bar que el Grupo Quispe tiene en la zona de Salesas, es desde luego un lugar apto para dejarse llevar por esta cultura que santifica la mezcla.    Precisamente, habrá que recordar que acholado alude a todo lo mestizo, al derivar del término cholo. En cuestión de pisco, se refiere a un blend o combinación de uvas pisqueras, la modalidad más habitual para preparar cócteles. Acholada podría ser un poco la identidad de la cocina que César Figari y Constanza Rey —peruano y argentina, más fusión— ponen en práctica en Quispe, su tarjeta de visita criolla, o Ponja Nikkei, la versión nikkei del grupo.  De entrada, en Acholao impone su barra. El local se despliega a partir de ella con mesas altas hasta dar con una sala al fondo que se comunica con la cocina abierta. La propia Coni Rey, también arquitecta e interiorista, se encargó de definir los espacios, entre la sobriedad de una ausencia decorativa y la rusticidad de las texturas y tonalidades. Paredes rugosas de color arcilla, grandes espejos que dan profundidad, maderas pulidas e iluminación indirecta para dar atmósfera. Acholao empezó solo por las noches, pero ya el fin de semana se puede disfrutar de él con luz natural.  Lo primero es la oferta de bar; es a lo que se viene. Una carta...
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  • Mexicana
  • Chamberí
  • precio 2 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
El concepto y la propuesta gastronómica de La Cantina sale “De San Luis Potosí para el mundo”, y más concretamente aterriza de San Luis Potosí en la calle Ponzano, en pleno barrio de Chamberí. Allí se encuentra este restaurante mexicano bicéfalo, que se define, además de como restaurante, como establecimiento ideal para el precopeo en el caso de aquellos que tengan intención de continuar la fiesta después de la cena.   Un amplio local en esquina que baja media planta sobre la altura de la calle se despliega ante el comensal, que puede elegir una mesa alta o baja en un comedor que termina en una pared repleta de botellas de tequila y deja al lado izquierdo tanto la barra como la cocina, que conecta a través de una ventana amplia con el espacio de degustación.  Sin caer en una decoración típicamente mexicana, reconocemos carteles de películas y referencias a la lucha libre del país norteamericano. Mesas sin mantel y servicio ágil para la puesta en escena de una propuesta que se articula en tres categorías principales: los entrantes, los platos que pasan por la brasa y una selección de tacos, para pedir por unidad. Merece atención, en paralelo, la carta de bebidas, y particularmente el apartado dedicado a la coctelería. Desde los clásicos, con mezcalitas variadas, la clásica paloma… hasta los de autor, pasando por una selección de tequilas y mezcales entre la que se encuentran referencias para diferentes paladares y presupuestos, también vinos por copa y variedad de cervezas....
  • Lavapiés
  • precio 2 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
“Vamos, vamos, habibi, corre que te lo pierdes”. Imaginamos así la invitación a probar el tercer local del chef Imran Rafi en Lavapiés. Yala Yala nos llega del árabe a modo de cariñosa llamada a darse prisa. Lo que se cuece en lo más alto del barrio, en la zona de Antón Martín, es la reciente llegada de este pequeño restaurante dedicado a las recetas de Oriente Medio. Presentadas con ese mimo tan necesario para no caer en los lugares comunes. Imran es cocinero desde hace 25 años. Llegó de Londres y ya no es forastero en Lavapiés. Empezó a triunfar un lustro atrás con Caravan Café y su propuesta de brunch y café de especialidad. Antes había probado suerte en el mismo lugar con una coctelería, pero acabó prefiriendo algo más “sano” y con lo que entender mejor el barrio. Después llegó Bunny Chao, street food asiático, con una carta dinámica que no cae en el saco de la fusión. Algo fácil, rápido y sabroso, otro éxito en miniatura.   Así, llegó hace año y medio la oportunidad de macerar este nuevo local que ahora empieza a andar. ¿Qué faltaba en el barrio dentro de lo que le gustaba? Oriente Medio fue la respuesta. Sabiendo que Imran estuvo en contacto con la cocina india, influenciada por el legado mogol. Esta vez, Yala Yala presenta una oferta más fina y elaborada. Imran va sin socios, tan solo de la mano de su mujer que a su vez cuenta con la cafetería Nomade unos metros más arriba, en la esquina con la calle Tres Peces. Que se hayan hecho fuertes hasta fidelizar un equipo,...
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  • Japonesa
  • Chamberí
  • precio 3 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
La nueva aventura del tijuanense de ascendencia nipona Edo "Kobayashi" López, creador de Mateo Honten junto al también mexicano Picho Toledano, se basa en el concepto Tachinomi, que no es otra cosa que una barra para 15 comensales, regentada por dos itamaes, donde el plan consiste en comer y beber de pie. La idea surgió durante un viaje a Japón junto a su socio (al frente también del renovado Barco Sound House). A la vuelta, se pusieron manos a la obra para crear este concurrido espacio, que cuenta con una cafetería especializada en matcha a la entrada, y que no ha dejado despertar curiosidad entre los vecinos de Chamberí en estos primeros cuatro meses de vida.  Una vez dentro, tienes la opción de ir a carta –con 14 nigiris, 3 temakis, 3 donburis y 2 platillos calientes– o dejarte en manos de profesionales curtidos en cocinas de Perú, México, Venezuela y Colombia. Si optas por su menú omakase (35 euros y solo disponible entre semana y a mediodía), que es lo más acertado en tu primera visita, lo ideal es que añadas algunos de los fuera de carta que tengan ese día, que van cambiando en función de la pesca fresca que les haya entrado y que puede ser desde lenguado a vieira, pasando por erizo de mar o caballa.  Hagas lo que hagas, aquí los protagonistas son los nigiris (aunque los temakis están también a un gran nivel), con precios que van desde los tres a los seis euros. Y lo primero que te va a llamar la atención de ellos es su forma de trabajar el arroz hitomebore, que luce...
  • Mediterránea
  • Arganzuela
  • precio 2 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Unmar se encuentra alojado en el estómago del edificio “Infinito Delicias”, un espacio en el que convergen ideas y proyectos gastronómicos, eventos, exposiciones, conferencias, talleres y diferentes espacios de restauración (con ofertas permanentes y efímeras) en el barrio de Arganzuela. El conjunto comparte el hecho de tener la madera como protagonista en interior y exterior, y su uso sin tratar en la estructura interior, en la que contrasta la cara más industrial del edificio con la calidez que le aporta este material. Edificio y restaurante están ambos pensados para apostar por la sostenibilidad que, en el caso del segundo, se enfoca desde la circularidad: desde la selección de materiales de construcción hasta la comida, la máxima es aprovechar recursos y reducir desperdicio, alineados con la temporada. El establecimiento despliega su sala en el patio principal, centro neurálgico del paso de personas y del despliegue de actividades que tienen lugar en Infinito Delicias. Es imposible entrar y no verlo. Por este motivo, también desde cada una de sus mesas y sillas (diseñadas por Lucas Muñoz empleando restos de materiales) se puede observar el paso a la escalera central, el ir y venir de sus visitantes, de quienes salen de un taller o visitan una muestra. Delimitado su espacio por varios bancales de plantas verdes, está a la vez a la vista y recogido, diferenciado del resto de elementos del edificio. El ambiente es informal, las servilletas de papel y no hay mantel que...
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  • Retiro
  • precio 3 de 4
  • 5 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Grata sorpresa la que protagonizan los argentinos Juan Patricio Campbell y Gastón Dahir en el corazón del barrio de Ibiza. Tras recorrer mucho mundo y forjarse en cocinas de renombre, como los madrileños Santerra y Le Bistroman Atelier, o el italiano Bros, la dupla al frente de este atractivo bistró se ha propuesto hacernos viajar por el mundo a través de platillos pensados para compartir y disfrutar a lo grande. "Nuestra propuesta busca rescatar las maneras de cocinar de antaño. Tenemos una base técnica francesa, italiana y española, pero siempre con la mirada puesta en lo que ocurre en Asia, Medio Oriente y América". Es lo que nos comentan antes de que empiece el festín en el recién inaugurado BAS, el nuevo sitio favorito de los amantes del producto, la cocina estacional… ¡Y la caza! Pero antes de hablaros de su imprescindible pichón de caserío con maíz, hojas de vid y cebada, lo suyo es detenerse en el snack de bienvenida con el que te reciben en esta casa. Consiste en una berenjena en escabeche que se acompaña de una esponjosa focaccia casera y que no es otra cosa que el "pacto tácito" que tenían Gastón y su madre. "Ella me las preparaba cuando estudiaba fuera para tentarme a volver a casa (risas). Y cuando la probó Juan Pablo, sorprendido por su sutileza y potencia, lo vimos claro". Con este bocado ya te avisan de que aquí no solo se viene a comer muy bien, también a emocionarse y a dejarse embriagar por la bella historia que tienen Campbell y Dahir –con antepasados...
  • Española
  • Barrio de Salamanca
  • precio 2 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Entre las temáticas preferidas del comensal con afición está la del atún rojo. El sector gastronómico ha logrado imponer lejos de la costa una tendencia que mezcla disfrute, someras lecciones de disección y mucho show. En este contexto abrió Azahara en el corazón del barrio de Salamanca. Un restaurante vistoso que centra el tiro en el atún rojo salvaje de almadraba y en la mística que lo rodea. Detrás de Azahara está Sergio Fermosell como propietario y chef ejecutivo. Un cocinero al que le sedujo lo andaluz durante sus veranos vacacionales hasta el punto de montar establecimientos de acento sureño como Macarena o Marimorena. Al Grupo Macarena hay que sumar Jarana (Barbate, Cádiz) y Casa Julián, el asador que lleva regentando Pepe Fermosell, el padre de Sergio, desde hace cincuenta años en el número contiguo a este Azahara de la calle Don Ramón de la Cruz.   El local, agradable y más grande de lo que parece, presenta una curiosa estructura abierta a la calle. Una terraza descubierta y otra cerrada. Un comedor lleno de luz natural y una entreplanta desde la que asomarse a los numerosos ronqueos que aquí se celebran: unos 140 al año, entre públicos y privados. Las paredes pintadas de coral (o color salmón, por seguir de pesca) y los azulejos ya típicos con forma de escamas son cosa del estudio interiorista Las2Mercedes. La vajilla de gres, del taller de cerámica artesanal Torres Ferreras.  La carta de Azahara no se limita al rey del pescado azul, que tiene su propio apartado...
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