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Nuestras recomendaciones gastronómicas

La lista completa de las nuevas aperturas de bares y restaurantes que merecen la pena según nuestros expertos

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Restaurantes modernos, bares de vinos naturales, cafeterías de especialidad... todo nos apetece y todo lo probamos. Como sabemos que es imposible seguirle el ritmo a la gastronomía madrileña, aquí tenéis una lista con los últimos sitios que hemos visitado, con nuestra opinión sincera sobre lo que nos han parecido y si repetiríamos (o no). Una lista de lo más completa para compartir con amigos antes de reservar mesa para este fin de semana. 

RECOMENDADO: Los restaurantes y bares más nuevos de Madrid

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Las últimas recomendaciones para comer y descubrir bares en Madrid

  • Chamberí
  • precio 2 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Lo que han conseguido en menos de dos meses de vida los dos jóvenes al frente de Nolita solo se entiende cuando te adentras en su modesto local (otrora Sala de Despiece) y te dejas en manos del madrileño Ignacio del Barrio y el salvadoreño Santiago Santivañez. Estos veinteañeros, famosos ya en la capital por culpa de una hamburguesa y una ensaladilla, se conocieron en el Basque Culinary Center, y desde entonces sus caminos no se han separado. Nacho y Santi, que ya hay confianza, se fueron juntos a Nueva York, para trabajar durante un tiempo en las cocinas del Little Spain de José Andrés, y allí mismo empezaron a idear este proyecto, basado en bocados gamberros y una oferta atractiva de vinos, que hoy todo el mundo quiere conocer en Madrid.  “Siempre hubo esa inquietud común por hacer cosas juntos, por crear algo nuestro, teníamos claro que en algún momento acabaríamos embarcándonos en una aventura así”. Es lo que nos comenta uno de los propietarios, y responsable de una carta de vinos en la que mandan las etiquetas de baja intervención, mientras del Barrio vuelve a la cocina para deleitarnos con un festival no apto para paladares anodinos. “Para nosotros, el vino no es un complemento, es una parte fundamental de la experiencia, ahora mismo estamos en torno a 70-80 referencias que van rotando”. Nos dejan la carta y comprobamos que en su propuesta líquida no faltan generosos, espumosos y una cuidada selección de Borgoña que más tarde comprobaremos puede ser la mejor pareja...
  • Barrio de Salamanca
  • precio 3 de 4
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Tras la buena acogida en Marbella, donde el Grupo Casanis abrió el primer Nota Blu en 2022, tocaba hacer lo propio en Madrid (también han abierto embajada en Doha). En el local que ocupó durante tres años y medio el restaurante mexicano La Única, ahora situado en la vecina Alcalá, el ex futbolista y empresario Zazou Belounis se propone replicar el éxito marbellí en una de las zonas más cotizadas del barrio de Salamanca. Algo que, con el paso de los meses, probablemente termine consiguiendo, ya que aproximadamente el 95% de la carta es común a los tres Nota Blu abiertos hasta la fecha.  Y el motivo nos lo da Fabián Cangas, chef ejecutivo del grupo: “Creemos que la esencia del concepto debe permanecer intacta, aunque siempre dejamos un pequeño margen para dialogar con cada ciudad, adaptándonos sutilmente al público local y a su manera de disfrutar la gastronomía”. Y en el caso de Madrid, donde han vuelto a apostar por el estudio Nicoe Design a la hora de crear un interiorismo en el que conviven mármol, madera y terracota, tiene muy claro qué es lo que esperan terminar alcanzando: “Nos gustaría que el público madrileño vea Nota Blu como un lugar al que siempre puedes volver. Un restaurante donde la experiencia es consistente: buena cocina, un servicio cuidado, una gran coctelería y una carta de vinos que acompaña la propuesta”. Pero, mejor vayamos por partes. Sobre esto último, podemos contarte que, efectivamente, su propuesta líquida cuenta con alrededor de 400 referencias...
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  • Asiática contemporánea
  • Tetuán
  • precio 2 de 4
  • 5 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
La aventura desobediente y creativa que en 2024 unió en el mismo proyecto y ciudad a los hermanos Kéril y Yerai Gómez (originarios de Elche) crece con este segundo local, para el que han elegido una ubicación más al norte de la capital (el primero se encuentra en Chamberí). Y es que en este caso DUM DUM se encuentra próximo al parque de Perón, a la calle Orense y a tan solo un pequeño paseo del Bernabéu, en el lado contrario de la Castellana. Misma carta, misma estética, misma coherencia sosteniendo una propuesta original como pocas y que se enmarca en una relación calidad precio como se encuentran pocas en Madrid.   Como su primer establecimiento, el diseño y el interiorismo acompañan un concepto pensado para una rotación alta (solucionas la comida o la cena en cosa de una hora). Esta vez, el espacio es más grande y mucho más luminoso, gracias al amplio ventanal que conecta con la calle Infanta Mercedes. Diseñado por Nota Estudio, se rige por el mismo lenguaje estético de la marca, en una combinación de elementos urbanos, industriales y minimalistas, con el color verde como protagonista en el gresite que reviste la barra, también más amplia que en su primer restaurante. Al fondo del local la cocina abierta crece en tamaño, enfocada no solo al servicio in situ, sino a potenciar el delivery. En la sala, otra zona de barras altas, entre ellas una que mira directa al exterior y mesas rojas y bajas, sin mantel. Para sentarse, taburetes y bancos corridos pegados a la pared,...
  • Coctelerías
  • Barrio de Salamanca
  • precio 2 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
La era de los nuevos conceptos asociados a la coctelería. En este caso, la novedad busca asentarse frente a Harrison 1933, bar de cócteles ya consolidado en la peatonalizada calle Recoletos. Lo primero, una cafetería como Friends in Common refleja pulcritud diurna de inspiración europea. Relatives, su alter ego nocturno, se oculta al fondo, al otro lado de una falsa puerta que muestra bolsitas de café de especialidad. Escaleras abajo, se bebe a gran nivel en un contexto cosmopolita. Hace seis años, un grupo de inversores mexicanos trasladaron su marca de gimnasios BAM Labs desde Torreón, norte de México, a Madrid. Su filosofía de vida healthy y aspiracional evolucionó con las cafeterías Friends in Common hasta inaugurar tres, una de ellas la que hoy camufla este speakeasy (cartel en la puerta, vale), un nuevo paso, que tuvo algunos problemas de instalación pero que ya avanza a ritmo relajado.  La mentalidad americana planea la rotación alta con dinámica de hacer cola o sacar la cuenta en modo francotirador. Difícil que se dé algo así. Relatives solo abre cuatro días y el ambiente sube en fin de semana tras cena. Lo que se genera es una atmósfera íntima sobre un colchón de electrónica en un espacio de penumbras con un aforo de poco más de 30 personas. Los códigos visuales no son nuevos: tonos ocres y terracotas, juegos de espejos e iluminación indirecta. Aquí se desmarcan con un botellero encajado en una esfera de led y una impresionante barra de mármol.  En ella opera el...
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  • Mediterránea
  • Barrio de las Letras
  • precio 2 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
En ese mismo Barrio de las Letras en el que conviven turistas despistados con vecinos que habitan una de las zonas más concurridas de la capital, en el que las rutas culturales por algunos de los principales museos del país se cruzan con las compras del día a día, Ganz ha sabido no sólo hacerse un hueco sino consolidarse en él. Este bar de vinos con cocina de temporada no necesita sumarse a la moda de los wine bars: ellos ya estaban allí, haciendo lo que saben hacer y fidelizando a su clientela cuando llegó la oleada de aperturas de este tipo de establecimientos, tiempo después. En este local, que ocupa la esquina en la que se cruzan la calle Almadén con San Pedro, los vinos estructuran el discurso y la cocina responde con inteligencia, sin eclipsarlos, pero sin remitirse a ocupar un segundo plano. Su propuesta se enmarca en un espacio íntimo, en el que al caer la noche se enciende una vela en cada mesa y en el que siempre acompaña una flor, donde las botellas vacías se acumulan como piezas de una colección.  La sensación que transmite el espacio es de refugio del bullicio y la masificación propios del centro, como si al cruzar su puerta el tiempo se dilatase. De estética contemporánea, con líneas limpias y aspecto actual, toda azul, la barra invita a sentarse de un modo más distendido, mientras las mesas acogen entre dos y cuatro personas –aunque hay opciones más amplias en las mesas con bancos corridos bajo los ventanales– y dan pie a alargar la conversación.  En el...
  • Libanesa
  • Centro
  • precio 2 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Tras abrir sucursales en más de 30 destinos de todo el mundo, a la libanesa Yasmine Hayek le apetecía añadir Madrid a esa lista de exitosas aperturas. En esta aventura, que se emplaza en una de las esquinas más codiciadas del eje que une Cibeles con la Puerta de Alcalá, le acompaña –como de costumbre– su madre Mireille, que es la conocida empresaria que abrió el primer restaurante Em Sherif en Beirut 15 años atrás. De hecho, es ella quien nos recibe nada más atravesar la puerta de un espacio amplio, luminoso y sorprendentemente acogedor –el interiorismo es obra del arquitecto Samer Bou Rjeily– donde se ha cuidado cada detalle. Su propuesta recorre los sabores más representativos del Líbano, poniendo el foco en las recetas de herencia familiar y en productos locales de temporada, por eso no falta una amplia y cuidada selección de mezze –fríos y calientes– que son perfectos para ir abriendo boca, o para, directamente, comer a base de compartir con tus acompañantes varios de estos sabrosos entrantes tradicionales. Decidas lo que decidas, no puedes irte de Em Sherif sin dar buena cuenta de alguno de sus hummus. Además del clásico, que es muy buena opción, los hay aderezados con piñones, ternera, chorizo o incluso caviar.  Otros de los entrantes que no hay que perderse son su refrescante tabbouleh y, sobre todo, el fattet batenjen, que consiste en una base de yogur con berenjena, albahaca, melaza de granada y piñones que rematan con un adictivo pan libanés crujiente.  Si a...
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  • Barrio de Salamanca
  • precio 2 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
El único restaurante del verdadero callejón de Jorge Juan busca confundirnos y que nos parezca estar en un comedor neoyorquino. Es un salón refinado donde el pop art y el jazz envuelven una cocina freestyle que mezcla ecos italianos, franceses y españoles en un marco mediterráneo. Callos de abuela, pero ilustrados. O al revés. Una decena de mesas se distribuyen en un espacio único para 20 o 30 personas dentro del inmueble que fuera construido por el Marqués de Cubas y a partir del cual se desarrolló el callejón. Del siglo XIX a la actualidad, con el edificio en manos de un duque cuya familia financió las obras de la catedral de la Almudena. De ahí lo de Granduke (pronúnciese en inglés), que además reserva en su honor una mesa imperial para 8 comensales si lo que se viene es a celebrar en grupo.  El cliente de tweed y mocasín, el que frecuenta la zona, o el que se adentra olfateando la última apertura gastro, encuentra una cocina entendida globalmente, libre y sin etiquetas. Lo entienden así el romano Emiliano Celli, ex Totó y chef corporativo del grupo italiano que sostiene Granduke, y el madrileño Javier Cobo, con bagaje en Santceloni o A’Barra y aquí chef ejecutivo al pie del cañón. Si los ingredientes tienen pertenencia, son los cocineros los que hacen viajar las recetas. Celli, mirada más ancestral; Cobo, más actual. Pero, incluso a pesar de esta huida y del salto generacional entre ambos, sus platos siempre parten de la tradición.   Por lujosa que parezca, la sala no...
  • Georgiana
  • Chueca
  • precio 2 de 4
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Antes de que el concepto all day se pusiera de moda, en España ya existía algo muy parecido: el bar–cafetería que abre por la mañana y no cierra hasta la noche, donde se puede desayunar, tomar el aperitivo, comer, alargar la sobremesa o cenar, todo en el mismo sitio. Un lugar flexible, sin rigideces horarias, que acompaña los distintos momentos del día con bocados que encajan según el hambre y el ánimo, la compañía o la solitud. Esa idea —tan cotidiana como eficaz— es la que presenta K’era con su 'all day georgiano' en el barrio de Chueca: bebidas y comidas que encajan durante toda la jornada, en función de la preferencia de cada uno. El establecimiento, segundo negocio de la hostelera georgiana Nino Kiltava, fundadora de Nunuka, apuesta por un concepto en el que la oferta gira en torno a la idea de acompañar al comensal desde primera hora, con lo que podría ser un desayuno, hasta última, con lo que sería una cena, sin cerrar en ningún caso la comanda a un formato estricto. Esa vocación flexible se refleja en una carta diseñada con la idea de funcionar, literalmente, de la franja del día AM (ante meridiem) a la franja PM (post meridiem). Tanto es así que todos los platos están disponibles en todo momento.  La propuesta de K’era resulta de la labor de una cocina sabrosa y hecha al momento, detalle que puede ralentizar el servicio dado que las protagonistas son las masas que salen de su horno y que parecen la elaboración más popular del comedor. Masas que adoptan la forma...
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  • Barrio de Salamanca
  • precio 2 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Abrir la puerta de una antigua discoteca en la calle Lagasca pero ahora con un plan distinto: poder beber un cóctel clarificado con mezcal, comer un katsu sando y escuchar a Fred Nevché en un ambiente relajado. Frecuencia abrió en septiembre de 2025 para dar un giro radical al modelo anterior basado en copas de batalla. El resultado es estimulante, un club para los nuevos tiempos. Recibe una host que orienta el tiro a cena o solo drinks. Un cromatismo cálido inunda el paso hasta la barra del fondo o la bajada a la planta baja. Arriba se bebe y se come frente a un gran sol en una experiencia personalizada. A un lado de la barra, el laboratorio de bebidas junto a la cocina abierta que acapara protagonismo tras la zona de vinilos. Todo está conectado por la música. Abajo esperan algunas mesas con un sofá corrido. El dj ocupa la mesa dentro de la barra central en este atrio que comunica ambos niveles. El espacio, a partir de medianoche, evoluciona festivo.  No se reserva, si el grupo es grande mejor llegar pronto para pillar sitio hasta llenar un aforo de 100 personas. Tienen permiso para estirar hasta las 6 de la mañana, pero prefieren adelantar cierres tranquilos. Avanzan la idea de sacar recenas de madrugada estilo Lady Pepa con algo “monchoso”, tal vez tacos, un sando o hasta una malteada. La acústica hifi se ejecuta con bocinas alemanas de sistema Hk. La sesión de jueves a sábado empieza con vinilo y se acaba con digital. Frecuencia modula el ritmo desde las bajas...
  • Mexicana
  • Barrio de Salamanca
  • precio 3 de 4
  • 5 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
No es el único restaurante mexicano del mundo que cuenta con una barra y que ofrece un menú degustación en el que, entre otras muchas cosas, no faltan los tacos de autor. Pero sí ha sido el primer omakase de alta cocina mexicana del que hayamos tenido constancia. El proyecto liderado por el talentoso Roberto Ortiz lleva apenas dos meses con nosotros, tiempo más que suficiente para haber enamorado a un público madrileño que suele agradecer –agotando localidades a varias semanas vista– la originalidad y la honestidad que sustentan propuestas gastronómicas como la que nos ocupa.   OME es concebido por sus responsables como un taller gastronómico que propone disfrutar de una experiencia sin igual en tres espacios diferentes: un coqueto salón con vistas a la calle, donde se come de carta y con capacidad para 20 comensales; una barra en la que Ortiz y su fiel escudero Maarten Van Nieuwburg ofrecen cada noche un menú de 6 pases (100€) para un máximo de 6 clientes; y la mesa del chef, donde el nivel de disfrute –para los 6 afortunados que hayan conseguido– roza el máximo permitido. En este caso hablamos de 8 pases (120€) que vienen a poner en valor una cocina mexicana contemporánea que encuentra en el maíz a ese eje cultural y técnico que inspira todas las elaboraciones.  Y este es solo uno de los grandes atractivos del proyecto del chef curtido en templos como El Bulli, Arzak, Mugaritz, The French Laundry o Punto MX. Sobra decir que su paso por el primer mexicano de Europa en...
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