[title]
Históricos edificios y monumentos de la capital, tales como la Puerta de Toledo, el Ateneo de Madrid, la Casa-Museo Lope de Vega, el Teatro de la Zarzuela o el Palacio de Liria, al igual que emplazamientos como la Casa de Campo o la Capilla de la Cuadra de San Isidro son algunos de los emblemas madrileños que forman parte del prestigioso listado de Bienes de Interés Cultural (BIC).
Este enclave histórico, próximo Bien de Interés Cultural en Madrid
Ahora, la Comunidad de Madrid inicia los trámites para declarar Bien de Interés Cultural la Batalla de Somosierra de 1808, enclave histórico donde se desarrolló la batalla de Somosierra, por su gran valor patrimonial, y ligado a uno de los episodios más relevantes de la Guerra de la Independencia. Este reconocimiento permitirá proteger elementos vinculados al combate, como los restos del puente de piedra sobre el río Duratón, el fortín levantado por orden de Napoleón y la ermita de Nuestra Señora de la Soledad (1654), integrada en el dispositivo defensivo español.
Esta iniciativa coincide con la celebración, el próximo domingo 30 de noviembre, de la tradicional recreación histórica de la contienda en la que, cada año, reúne a vecinos y asociaciones especializadas, para revivir los momentos clave del enfrentamiento entre las fuerzas españolas y la Grande Armée napoleónica, apoyada por la caballería ligera polaca.
Vestidos con uniformes de época, se reproducen algunas de las maniobras y episodios más destacados, en una jornada cultural que se completa con explicaciones históricas, visitas guiadas, actos conmemorativos y actividades culturales para todos los públicos.
Así es el futuro Bien de Interés Patrimonial de Madrid
Coincidiendo con el centenario de su inauguración, y testigo mudo de innumerables zarzuelas, fiestas o comedias, el Teatro Pavón, edificio levantado por el arquitecto Teodoro de Anasagasti, será declarado Bien de Interés Patrimonial (BIP), en la categoría de 'Monumento', por su valor tipológico, histórico e inmaterial, justo un escalón por debajo de la ansiada etiqueta de Bien de Interés Cultural, debido a la pérdida de algunos elementos del proyecto original.

