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El Museo de Pintura del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial se prepara para reabrir sus puertas tras más de una década, al acabar unos trabajos de remodelación que incorporan, entre sus principales novedades, cerca de 20 piezas que hasta el momento no se encontraban expuestas al público, al igual que una rehabilitación centrada tanto en el discurso expositivo como la museografía.
Reabre este museo secreto de El Escorial
El histórico monasterio madrileño, fundado en el siglo XVI por Felipe II, reabre con un total de 99 cuadros, repartidos en un total de nueve salas y, como principal novedad, más de 15 obras que se incorporan al recorrido, y que hasta ahora permanecían fuera de la ruta habitual. Según Patrimonio Nacional, la reapertura está prevista para finales de septiembre.
La nueva disposición de los cuadros tiene como objetico mostrar cómo la colección fue creciendo según los gustos y preferencias de cada monarca, y cómo se fue construyendo esta colección pictórica a lo largo de los siglos. Entre las casi dos decenas de obras que permanecían fuera del recorrido habitual, destacan piezas como 'El Calvario', de Rogier van der Weyden, junto a distintas obras que fueron rechazadas para el retablo mayor de la basílica.
Así, este nuevo recorrido permitirá descubrir una parte menos conocida de la colección, en la que figuran nombres como El Bosco, Tiziano, Tintoretto, José de Ribera o Francisco de Zurbarán. El museo no solo amplía el número de obras visibles, sino que ofrece un nuevo discurso expositivo para contextualizar las piezas y su relación con la historia del monasterio.
Todo lo que debes saber sobre el Monasterio de El Escorial
Todo el mundo se refiere a él como el Monasterio de El Escorial, pero te diremos que su nombre oficial es el de Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial y que desde 1984 es considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. No es para menos porque este conjunto arquitectónico apabulla por sus dimensiones, por la Historia y las historias que atesora en su interior y por la belleza de algunas de sus estancias. La construcción de este espacio se realizó bajo el reinado de Felipe II y la obra fue cosa de Juan de Herrera. Los trabajos comenzaron en 1562 y finalizaron en 1595. Situado en la Sierra de Guadarrama, en una ladera del Monte Abantos, cuentan que en la formación granítica que se conoce como la Silla de Felipe (a un par de kilómetros del conjunto), el monarca solía sentarse a contemplar cómo avanzaban las obras.

