Hay quien dice que es una asociación de damnificados por los hilos musicales aburridos y repetitivos de los supermercados. Otros que es un grupo de defensores del reguetón antiguo que reivindican la necesidad de versionar el chotis este San Isidro. Confirmamos que esto no está pasando y que los organillos siguen sonando como siempre.
Hay veces que Madrid parece de inocentada, que al andar por sus calles uno tiene la sensación de estar en una cámara oculta y no sabe cómo reaccionar. ¿La última sorpresa sin respuesta que nos ha hecho sentir así? La ciudad ha amanecido empapelada con el siguiente mensaje: "Odio la música".
Las caras de quienes ya lo han visto no tienen precio, sobre todo porque no se sabe quién está detrás, y las dudas y preguntas ya están circulando por redes sociales. Y claro, los rumores también.
Se especula que podría ser cosa de un afilador a punto de jubilarse y que ha terminado harto de que todo el mundo imite (mal) su famoso ‘piruríiiiii’. Y lo que nos tiene algo preocupados es que hoy no nos hemos cruzado con los heavies de la Gran Vía. ¿Serán ellos los que se han hartado? Por otro lado, existe la teoría de que pueda ser una pegada de carteles preventiva llevada a cabo por los vecinos del Bernabéu: se preparan ante una posible vuelta de los conciertos al estadio.
De momento, desde Time Out no tenemos más datos al respecto, pero seguimos recopilando toda la información recibida y buscando hilos de los que tirar para averiguar quién está detrás de esta declaración que se lee en cada esquina de la ciudad: "Odio la música".
