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Reseña

Bestias

4 de 5 estrellas
  • Teatro
  • Crítica de Time Out
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Time Out dice

Hay momentos de 'Bestias' en los que una se descubre encogida en la butaca. No por el impacto fácil ni por la violencia explícita, sino por la cercanía con la que Carla Novi obliga a mirar ciertas heridas. Su nueva pieza deja una extraña mezcla de angustia y ternura que acompaña bastante tiempo después de salir del teatro.

Quienes hayan seguido el recorrido de la creadora mexicana reconocerán enseguida algunas constantes de su trabajo. Si en 'Luchadoras' ponía el foco en la violencia machista y en 'RarEs' exploraba las identidades disidentes a través del universo 'drag king', en esta nueva pieza la mirada se desplaza hacia un territorio más incómodo. Novi ya no pregunta qué ocurre con las víctimas, sino qué sucede con aquellos cuerpos que la sociedad decide señalar como monstruosos. La pregunta es arriesgada y, precisamente por eso, resulta estimulante.

La historia parte de un preso condenado a cadena perpetua y de la relación con su hermana gemela, una exbailarina marcada por una lesión que truncó su carrera. Entre ambos se instala una especie de danza emocional hecha de reproches, recuerdos, humor inesperado y una ternura que aparece cuando menos se espera. La pieza, que podría haberse convertido en un discurso moral, acaba transitando un camino mucho más interesante, el de las contradicciones.

Diana, la hermana de Nico le hace una propuesta: participar en un programa experimental donde la danza se usa para canalizar la agresividad. Detrás, un antropólogo escocés llamado Justin que graba, anota, observa, y que terminará siendo tan culpable como cualquiera.

Novi interpreta a los tres, alternando con una soltura que cuesta trabajo describir. El cambio de personaje no se anuncia, se hace. Una postura, un peso distinto en la cadera, una forma de mirar que cambia de lugar. Nico es violencia y miedo disfrazado de fanfarronería; Diana es fragilidad con columna vertebral; Justin, esa conciencia intelectual que al final también tiene un precio. Que una sola actriz sostenga esa triangulación sin que el espectador se pierda en ningún momento es, sencillamente, un trabajo actoral de primer nivel.

Pero 'Bestias' no es solo una exhibición de técnica. Lo que la hace inquietante, lo que te tiene en tensión constante, es la pregunta que la sostiene: ¿cómo se fabrica un monstruo? Novi no responde desde el juicio ni desde la lástima. Responde literalmente desde el cuerpo. Hay una secuencia donde Nico intenta aprender un paso de baile y se cae, se ríe, lo intenta otra vez. Esa escena dura poco y es devastadora, porque en ese ridículo controlado aparece algo que el personaje lleva años sepultando bajo capas de amenaza y testosterona. La danza funciona simplemente como un resquicio o una grieta por la que entra un poco de luz en algo muy oscuro.

Quizá haya momentos en los que el texto quiera abarcar demasiadas ideas. La pieza habla de violencia, masculinidad, memoria, estructuras de poder, sistema penitenciario, culpa, arte y redención. No es poco. En alguna escena una tiene la sensación de que ciertas reflexiones merecerían más espacio para respirar. Pero incluso ahí se percibe una necesidad genuina de entender sin aleccionar al espectador, ni ofrecer respuestas cerradas.

Y es precisamente esa búsqueda la que termina conectando con el público porque 'Bestias' no pretende justificar la violencia ni convertir a sus personajes en símbolos. Los muestra heridos, llenos de zonas oscuras y también de pequeños gestos de amor. Hay algo conmovedor en ver a dos hermanos intentando salvarse mutuamente cuando ya parece demasiado tarde.

En estos años, Carla Novi ha ido construyendo una voz propia dentro de la escena madrileña. Sus trabajos nacen de una preocupación social evidente, pero nunca pierden de vista a las personas concretas que habitan esas historias. En 'Bestias' esa mirada alcanza una madurez especial. Hay menos denuncia frontal y más preguntas.

Y tal vez ahí resida la mayor virtud de la obra. En recordarnos que, detrás de las etiquetas, siguen existiendo seres humanos. Algunos rotos. Algunos perdidos. Algunos todavía capaces de bailar.

Detalles

Sitio web del evento
www.plotpoint.es/
Dirección
Precio
Desde 17 €
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