La compañía belga Peeping Tom regresa a Madrid con un espectáculo en el Centro Danza Matadero que explora la existencia, el paso del tiempo y la inmortalidad a través de la danza y el teatro. La obra sitúa a cinco personajes en un extraño laberinto temporal, un universo oscuro y poético donde las leyes de la física parecen haber dejado de funcionar.
Fundada por Gabriela Carrizo y Franck Chartier, Peeping Tom se ha convertido en una de las compañías más singulares de la danza contemporánea europea, gracias a su combinación de movimientos extremos, escenografías inquietantes y un lenguaje teatral cercano al surrealismo. En esta nueva propuesta, estructurada en pequeños capítulos, los intérpretes desafían los límites del cuerpo y la percepción de la realidad.
