Una de las apuestas más contundentes del festival será 'Edmundo', escrita, dirigida e interpretada por Ernes Orellana.
La pieza parte del caso de Edmundo Rodríguez, considerada la primera víctima mortal del Sida en Chile en 1984, y desde ahí reconstruye una memoria quebrada por el estigma, el miedo y el borrado social.
Orellana trabaja desde la autoficción, la performance y el activismo queer. No busca ilustrar una época, busca discutir el presente. Porque el VIH sigue cargando silencios, prejuicios y desinformación. Y porque cada vez que los discursos autoritarios regresan, también regresan ciertas violencias sobre los cuerpos.
Hay artistas que convierten el escenario en tribuna y otros que lo convierten en altar narcisista. Orellana parece ir por otro sitio usando el cuerpo propio como archivo político. Eso puede resultar incómodo, y mejor así. El teatro no está para dejarnos tranquilas todo el tiempo.
