El coreógrafo Sharon Fridman lleva a los Teatros del Canal Madre Mía, un nuevo espectáculo de danza contemporánea que aborda el impacto de la guerra y la polarización en las relaciones humanas.
La pieza pone el foco en la necesidad de mantener los vínculos, la cooperación y los cuidados en contextos marcados por la violencia y la incertidumbre. La coreografía se basa en INA (Improvisación, Necesidad y Arquitectura), el método de investigación del movimiento que Fridman desarrolla desde hace más de 15 años y que trabaja conceptos como la escucha, la confianza y la interdependencia entre los cuerpos.

