Lolita Flores protagoniza en el Teatro Bellas Artes un monólogo escrito y dirigido por Luis Luque que revisita el personaje de Poncia de 'La casa de Bernarda Alba'. La obra transforma sus intervenciones originales en un conjunto de soliloquios y conversaciones con fantasmas, situando la acción tras la muerte de Adela y ofreciendo una nueva lectura de la célebre tragedia lorquiana.
En esta versión, Poncia se despoja del silencio impuesto para hablar sin miedo sobre la culpa, el deseo, la libertad o la educación, con la voz de quien ha sido testigo y víctima de un mundo opresivo. A través de su fuerza y humanidad, el monólogo se convierte en una reflexión sobre la necesidad de amar, rebelarse y romper las cadenas del miedo.

