El artista brasileño Marlon de Azambuja lleva a La Casa Encendida una instalación escultórica que transforma el espacio en un territorio vivo, donde la materia y la arquitectura dialogan con el pensamiento, invitando al visitante a atravesar, respirar y habitar la obra en lugar de limitarse a observarla. La obra reflexiona sobre el acto de "fundar" y el concepto de museo, planteándolo como un lugar sensible y situado que acoge experiencias y formas de pensamiento más cercanas y participativas.
Marlon de Azambuja, nacido en la ciudad de Porto Alegre en 1978 y afincado en París, trabaja con instalación, escultura, vídeo, fotografía y dibujo para cuestionar la relación entre espectador, espacio y arquitectura. Sus intervenciones, precisas y contenidas, buscan desvelar lo que la arquitectura oculta bajo su aparente neutralidad y abrir nuevas lecturas críticas sobre la ciudad y los sistemas que organizan nuestra percepción del mundo.

