El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza dedica una exposición a Giovanni Francesco Barbieri, más conocido como Il Guercino, uno de los grandes nombres del barroco italiano. La muestra parte de la obra del museo Jesús y la samaritana en el pozo para explorar cómo el pintor representó a la mujer en los relatos bíblicos, siempre desde una mirada intensa y profundamente humana.
Con préstamos del Museo Nacional del Prado, la Dulwich Picture Gallery y el Musée des Beaux-Arts de Strasbourg, el recorrido reúne seis lienzos donde figuras como Susana, la mujer adúltera o Dalila cobran protagonismo absoluto. Mujeres que encarnan culpa, deseo, arrepentimiento y redención en escenas cargadas de gesto, tensión y narrativa. Una oportunidad para redescubrir el barroco desde una perspectiva centrada en ellas.

