La vida de Helen Levitt quedó marcada para siempre cuando conoció a Henry Cartier-Bresson en los años 30. La neoyorkina se quedó fascinada por su forma de fotografiar, con una pequeña cámara de mano, y la fuerza de sus imágenes. Levitt, influenciada también por el cine de vanguardia y el surrealismo, se lanzó a las calles de su ciudad para retratar su cotidianeidad desde un punto de vista documental pero también artístico. Esta muestra repasa la trayectoria fotográfica de Levitt de forma cronológica, desde los años 30 hasta los 80, una oportunidad excelente para observar la evolución de la artista.
En la sección dedicada a sus inicios destaca la serie dedicada a los dibujos de tiza realizados por los niños de Nueva York en diferentes superficies públicas. Estos 'protografitis' proporcionan valiosa información sobre los juegos, los pensamientos o la manera de ver el mundo que los más pequeños tenían durante la Gran Depresión.
La fotógrafa fue capaz de presenciar juegos y chiquilladas y capturarlos con una frescura inesperada
Por otro lado, las fotografías de los gitanos neoyorkinos, son todo un alarde de encuadres perfectos y juegos de claroscuros. Fueron realizadas con un visor de ángulo recto por sugerencia de Walker Evans, ya que le permitía mirar hacia un sitio mientras la cámara apuntaba a otra dirección, de tal forma que Levitt podía capturar la cotidianeidad sin interrumpir la espontaneidad de las escenas.
Pero, si algo caracteriza la fotografía en blanco y negro de Levitt, son las imágenes de niños. La fotógrafa fue capaz de presenciar juegos, enfados o chiquilladas y capturarlos con una frescura inesperada. El desenfado de la foto en blanco y negro se vuelve experimentación y curiosidad con la llegada del color en los 70 y 80. La autora volvió a recorrer las calles que habían protagonizado sus instantáneas en los años 30 y 40 para, ahora, inmortalizar sus colores.
Con una manera de fotografiar más atrevida, Levitt realiza una relectura de Nueva York que, junto a sus anteriores trabajos, proporciona una emocionante evolución de la ciudad.

