CentroCentro acoge una instalación inmersiva de Javier Garcerá que combina obras recientes y piezas creadas a lo largo de treinta años. La luz juega un papel central en una propuesta donde cuadros monumentales, casi como retablos, dialogan con el espacio y evidencian la coherencia estética, conceptual y ética del artista.
La exposición reivindica una forma de mirar más lenta y reflexiva frente al ritmo visual frenético actual. Garcerá mezcla referencias clásicas con escenas cotidianas y paisajes en ruinas para construir una alegoría crítica y poética de los tiempos de crisis, invitando al público a un regreso íntimo al silencio y a la introspección.

