Plátanos, latas de sopa Campbell y caballitos de pícaro. A partir de estos elementos del imaginario popular, el artista puertorriqueño Bernardo Medina construye una reflexión sobre la identidad, la cultura y la relación histórica entre Puerto Rico y Estados Unidos.
Medina, representante del denominado "jíbaro pop" o "pop caribeño", reinterpreta iconos de la cultura de masas y referencias tradicionales para abordar cuestiones como la pertenencia, la dependencia cultural y la construcción de la identidad. A través de un lenguaje visual reconocible, la muestra combina símbolos cotidianos con una lectura crítica sobre las tensiones sociales y políticas del Caribe contemporáneo.

