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Con los hermanos del restaurante Éter en muchas quinielas para entrar a formar parte del firmamento de la prestigiosa guía Michelin en los próximos días (sería la primera y única en todo el distrito), aprovechamos para contaros un par de aperturas culinarias, en las antípodas entre sí, que harán felices a todo fanático de la pasta fresca y a todo aficionado a la comida asiática.
El nuevo rincón de pasta fresca en Madrid está junto a la estación de Atocha
La pasta del día puede ser una lasaña de pollo con setas y bacon o unos raviolis de pollo asado al limón. Pero son muchas las opciones que tenéis para elegir cada día. Todo artesano y fresco ya luzca en su fabulosa vitrina o se guarde en el congelador detrás del mostrador. Con el diseño de Codoo Studio, ha sido una tienda-obrador (todo su trabajo está a la vista del cliente) lo que finalmente abrieron Dana y Nazarena en junio a dos del museo Reina Sofía; después de testar su propuesta con sus amigos de DOT. Se llama La central de pastas. Felices los vecinos de Arganzuela que ya tienen nuevas deliciosas y múltiples soluciones para apañar de forma fácil y económica una comida o una cena cualquier día de la semana.
Con enormes ventanales a la calle, el local de estas dos alegres argentinas (sí, obvio, no faltan ni alfajores ni chipá ni medialunas en su catálogo) es muy espacioso (vendrán catas, talleres, etc.), de un amarillo magnético y lo abren a casi todas horas salvo los lunes, su día de descanso. Horario: de 10 a 20:30 (de martes a viernes), desde las 11.00 (el sábado) y de 1.00 a 15.00 (domingos). Las estanterías tienen todo lo necesario para completar el plan en casa a base de raviolis de osobuco, sorrentinos, ñoquis o tallarines. Distintas salsas de tomate y creaciones propias, una selección de vinos naturales, aceites... y hasta una camiseta del proyecto en línea con el nuevo merchandising de moda. Pasta con o sin relleno que juega con el producto de temporada para conseguir nuevos clásicos en las cocinas del barrio.
Están en Marques de la Valdavia 7.
Paraíso infinito de productos asiáticos en Arganzuela
Raro será que aquí no encontréis lo que andáis buscando. Además de rebosantes y coloristas estanterías, este nuevo supermercado asiático tiene una cámara frigorífica con frescos (de pak choi a berenjenas chinas o setas y distintos onigiris), grandes congeladores con todo tipo de ingredientes para vuestras recetas caseras (verduras, carnes, todo tipo de dimsums, hojas de lima kaffir o lemongrass) y un córner con bandejas de sushi o tallarines hechos en el día. Si no dais con lo que queríais, no tendréis más remedio que probar suerte en Usera. Pero esta nueva tienda de comida asiática junto a la glorieta de Santa María de la Cabeza es, sin duda, el próximo paraíso para todo el que tenga curiosidad y quiera cocinar en casa con todo este arsenal de salsas, condimentos, noodles... que vienen de China, Corea, Japón o Tailandia.
En la entrada de KMart cuentan con algunas mesitas (un microondas y un hervidor de agua) para calentar la compra y comértela ahí mismo acompañada de cualquiera de esas bebidas extravagantes que son imposibles de encontrar fuera de esos países. Hay todas las rarezas importadas que podáis imaginar en aperitivos, patatas fritas (versiones inéditas de Lays, por ejemplo) y demás snacks. En el pasillo central hay latas multicolores de coco, aloe vera o vaya usted a saber, ediciones especiales y únicas de bebidas carbonatadas, hay muchas opciones y muy económicas de comida preparada, hay marcas desconocidas con sabores indescifrables más o menos tentadores... Un lugar para saciar todos las ganas de fisgonear entre glutamato monosódico, algas nori y utensilios de cocina.
Están en Ferrocarril, 39.

