[title]
Cañas, tapas y terraceo... Más que un plan, un estilo de vida. La quedada de siempre en todas nuestras ciudades se dispara aún más durante el verano. Alargar el aperitivo hasta la cena, estirar la tarde/noche con una conversación al aire libre... Las vacaciones eran también esto y más si te has quedado en la ciudad, pisando asfalto, lejos de la arena y los grandes bosques.
Y ese "irse de cañas", esa ruta de bares, es el tema del nuevo ránking recién publicado por Billionhands (de la mano de Cerveceros de España, la entidad que promueve el disfrute responsable y la cultura cervecera). Su nuevo listado revela los barrios, las zonas preferidas por los lugareños (y también frecuentadas por turistas nacionales e internacionales) para tapear con una buena caña en la mano. Además de esos puntos calientes para la cerveza fría, el estudio confirma lo que ya sabíamos: los españoles apostamos por las tabernas tradicionales que miman el producto de siempre y mantienen viva la costumbre de la tapa de cortesía.
Si en Zaragoza tienen El Tubo, en León el Barrio Húmedo y la calle Laurel en Logroño, el hermano madrileño de todos estos lugares es La Latina, según los opiniones vertidas en Billionhands cuyos rankings se basan únicamente en la reputación real de los clientes.
Las 10 paradas para irse de cañas en España no sólo en verano
León (Barrio Húmedo): El indiscutible número uno de la lista gracias al encanto de sus calles y la tradición de regalar tapas abundantes con cada consumición. Aquí, la cerveza se sirve en formato "corto", una costumbre que ayuda a mantenerla siempre bien fría. En esta ruta, recomiendan no perderse la morcilla de La Bicha, las riquísimas patatas de El Flechazo y las propuestas de La Competencia.
Madrid (La Latina): El corazón del tapeo madrileño y un verdadero templo del "tiraje" de la caña, donde la presión y la espuma justa son una exigencia para preservar el sabor. En este barrio conviven el ambiente más castizo de tabernas de toda la vida como La Chata o las tostas de El Capricho Extremeño.
Granada (El Realejo y Albaicín): Conocida en todo el mundo porque cada caña suele llegar acompañada de una ración generosa, lo que ha convertido a barrios como El Realejo y el Albaicín en una referencia para tapear. Entre los favoritos destacan los embutidos de La Bella y La Bestia, el pescaíto frito de Los Diamantes y el ambiente tradicional de Bodegas Castañeda.
Logroño (Calle Laurel): La famosa "milla de oro" del pincho de especialidad. Esta animada calle destaca por la cerveza en formato corto acompañada de un pincho. En la ruta destacan el mítico Bar Soriano (con su champiñón a la plancha coronado con gamba), las bravas del Jubera o los pinchos de carne de El Soldado de Tudelilla.
Sevilla (Plaza de la Alfalfa y del Salvador): En estas plazas, la cerveza se sirve bien fría y en vasos helados, convirtiéndose en la mejor aliada para combatir el calor del sur. Un recorrido lleno de solera con paradas en templos históricos como Casa Vizcaíno y Bodeguita Romero.
Bilbao (Casco Viejo): Las Siete Calles y la Plaza Nueva reúnen algunas de las barras de pintxos más conocidas del norte. Para tomar un buen "zurito", el formato corto idóneo para mantener la cerveza fría mientras se cambia de bar, los preferidos son Gure Toki, el gran ambiente de Sorginzulo y las ricas rabas de El Motrikes.
San Sebastián (Parte Vieja): La Parte Vieja es el destino ideal para los amantes de los pintxos, acompañados de un zurito. Entre sus locales más famosos nos encontramos con Ganbara (imprescindibles sus setas), las famosas anchoas del Bar Txepetxa y las delicias calientes de Borda Berri.
Zaragoza (El Tubo): Un laberinto de callejuelas en el casco antiguo que se convierte en el lugar perfecto para ir de cañas. En esta zona triunfan las croquetas gigantes de Doña Casta, el pincho de champiñón de El Champi y las anchoas en salmuera de la histórica Bodegas Almau.
Salamanca (Centro e inmediaciones de Van Dyck): La mezcla de ambiente universitario y tradición hace de Salamanca otro de los grandes destinos para ir de ruta. No te puedes perder los pinchos de embutido del Mesón Cervantes en plena Plaza Mayor, ni las paradas de carne a la brasa de la calle Van Dyck en locales míticos como Bar Rufo.
Murcia (Plaza de las Flores): La Plaza de las Flores pone el broche final al ranking con una de las zonas de terraceo más animadas. Las cañas bien frías se acompañan en las terrazas de locales como El Pulpo o el tradicional bar Los Zagales.

