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Pinacoteca más emblemática de la capital, y hogar de una de las colecciones de arte más importantes del mundo, el Museo Nacional del Prado ahora cuenta con su propia 'capilla'. Estamos hablando de la 'reconstrucción' de la Capilla Herrera, desmantelada en 1833, y que se encontraba en la iglesia de Santiago de los Españoles en Roma, un símbolo del poder de la monarquía hispánica en la ciudad italiana.
Así es la nueva 'capilla' del Museo del Prado
El museo madrileño cuenta con un total de siete fragmentos de los frescos que decoraban la capilla, realizados entre 1602 y 1605, por encargo del banquero palentino Juan Enríquez de Herrera en la iglesia de Santiago de los Españoles de Roma. Cuatro de ellos, de forma trapezoidal, decoraban la bóveda, mientras que los tres restantes, concebidos como óvalos, adornaban las pechinas. La instalación actual presenta una disposición que busca evocar su ubicación original.
La muestra os permite admirar los frescos de Annibale Carracci y su taller, con obras ya restauradas que narran los episodios de la vida de San Diego de Alcalá, poniendo en valor un conjunto excepcional del barroco italiano. Tras el desmantelamiento de la capilla en 1833 por el riesgo de ruina del templo, los frescos fueron arrancados y trasladados a lienzo, y en 1851, la mayoría fueron enviados a Madrid y Barcelona.
La ejecución de los frescos comenzó en 1602, bajo la dirección de Carracci, uno de los máximos exponentes de la escuela boloñesa. Tras su enfermedad en 1605, Francesco Albani y otros colaboradores completaron el conjunto, manteniendo una coherencia estilística que dificulta distinguir las distintas manos.
En colaboración con la empresa de conservación del patrimonio cultural OHLA, esta estructura modular respeta la escala y el carácter de los frescos, ofreciendo una experiencia en el Museo del Prado que conecta con el esplendor original de la Capilla Herrera.
Dónde visitar estos frescos únicos
Las obras están expuestas conjuntamente en la sala 4 del Museo Nacional del Prado, obras a cargo de maestros, colaboradores y condiscípulos como Ludovico Carracci, Guido Reni y Domenichino.
El Museo del Prado cambia de color
Tras los trabajos de renovación cromática, la Galería Central del Museo del Prado ya luce sus nuevos colores. Proyecto acometido durante varias semanas, el nuevo fondo azul de las paredes está concebido para destacar la arquitectura histórica de Villanueva y el brillante colorido de las pinturas, entre las que se encuentran obras maestras de Tiziano, Tintoretto, Veronés y Rubens.

