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Empezaron y triunfaron en una callecita de Lavapiés. Todo aficionado a la cocina asiática pasó por su local antes o después. En la cresta de la ola cerraron el restaurante y se bajaron a orillas del Manzanares, cerca de Matadero, dentro de la M-30. Levantaron la persiana en una esquina en el Paseo de la Chopera presentando esa carta de una docena de recetas que te llevaban de viaje por varios países del sudeste asiático. El espacio seguía siendo igual de recogido y el ambiente igual de deliciosamente callejero. Pero el 30 de enero dieron aquí su último servicio. Pero no para desaparecer sino para estrenar nuevo local en Arganzuela.
Nueva mudanza para el argentino Germán Bernardo (curtido en el llorado Sudestada y el puesto de Kitchen 154 en el mercado de Vallehermoso) y su equipo. Un nuevo giro a mejor del carismático Yeca Estrit Fud. Ahora está a un paso de la bulliciosa glorieta de Embajadores, vecino por igual de La Casa Encendida (para reservar antes o después de una exposición, concierto o evento infantil) y del consolidado restaurante Uskar. Tenemos nuevo refugio -picante, ácido, fresco, aromático, divertido- para volar de las calles de Tailandia a Vietnam, de Indonesia a India. Nasi goreng, Char Kway Teow, Banh Xèo, Laab Neua, su emblemático curry, sus famosos dumplings y quizás su taco de torrezno (un guiño para mira también a latinoamérica) estarán de vuelta próximamente.
Próximamente porque aún no ha abierto el nuevo local, el de Alonso del Barco, 4. Aún están ultimando detalles. Pero la apertura será en breve porque ya han abierto reservas; se puede elegir entre mesa baja o mesa alta. Si ya tenías una reserva programada para el anterior espacio, ellos te guardan sitio para ser de los primeros en conocer el que será el próximo éxito para comer rico y económico en Embajadores.

