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La capital está en constante fase de cambio y evolución. Proyectos de obra y reforma que buscan mejorar la calidad de vida en la ciudad, y que abarcan desde el transporte público hasta edificios históricos o monumentos, la remodelación de la calle de Alcalá, entre las plazas de Cibeles e Independencia, afronta ahora una nueva fase, con el comienzo de los trabajos de construcción del nuevo paseo central de 3,8 metros de anchura, ofreciendo así una mejor perspectiva de la Puerta de Alcalá, uno de los principales elementos patrimoniales del Paisaje de la Luz.
Así será el nuevo bulevar que atravesará el corazón de Madrid
A partir del viernes 17 de julio, en el tramo de la calle de Alcalá comprendido entre la plaza de la Independencia y la plaza de Cibeles, se cerrará al tráfico el carril más próximo a la mediana en sentido Cibeles y a partir del lunes 20 de julio, el carril más próximo a la mediana en sentido Independencia. Esta situación, en principio, se extenderá hasta finales del mes de agosto, manteniéndose en todo momento habilitados dos carriles de circulación de uso general (incluidos autobuses y taxis) en cada uno de los dos sentidos de circulación.
El objetivo de la remodelación de la calle de Alcalá es recuperar el trazado histórico de la calle y la puesta en valor de la Puerta de Alcalá. Las obras, que arrancaron el pasado mes de febrero, se extenderán hasta el primer trimestre de 2027, si bien la parte de los trabajos que afectan a la calle de Alcalá y a la glorieta de la Puerta de Alcalá estarán finalizados este mes de noviembre. El proyecto supone una inversión de 6,1 millones de euros.

