La coreógrafa Sol Picó presenta una nueva pieza de danza centrada en la transformación personal y el empoderamiento femenino, construida a partir de la idea de un "striptease infernal" que funciona como metáfora de despojarse de capas emocionales, sociales e identitarias.
La obra convierte la vulnerabilidad en motor de cambio y se plantea como un ritual escénico en el que el riesgo y la entrega marcan el camino hacia la evolución. Con una estética cercana al cabaret, la propuesta mezcla lo trágico y lo festivo para abordar la lucha interna desde una mirada compleja y humana.

