Los impresionistas y la fotografía

Arte
Bailarina basculando. Edgar Degas
©Museo Nacional Thyssen-Bornemisza Bailarina basculando. Edgar Degas

Time Out dice

Más de cien fotografías y más de treinta óleos componen esta exposición que aborda la relación entre la pintura impresionista y la fotografía. Desde los primeros daguerrotipos hasta las primeras impresiones en papel, la fotografía pronto intrigó a los impresionistas por sus cualidades técnicas. Monet, Pissarro o Degas mostraron interés por la fotografía como fuente de inspiración: los encuadres, la luz o el espacio quedaban atrapados en las fotos, de tal forma que podían revisar una y otra vez la escena, sin necesidad de pintar a toda prisa, como ocurría cuando trabajaban au plein air, es decir, al aire libre. La muestra se articula en torno a nueve bloques en los que artistas y fotógrafos encontraban puntos en común a la hora de crear, ya fuesen iconográficos, técnicos o compositivos: el bosque, figuras en el paisaje, el agua, en el campo, los monumentos, la ciudad, el retrato, el cuerpo y el archivo.

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