Como el bar más antiguo de Madrid, este lugar solía ser una verdadera institución. En estos días, sin embargo, es un bar temático irlandés. Sus clientes por el día son aquellos que pasean por el centro, pero todo cambia cuando llega la noche. Entonces hordas de personas cogen fuerzas para la larga noche que les queda por delante y se pierden en una mezcla de himnos clásicos de cerveza y una gran variedad de música en vivo.
Los turistas que visitan Madrid seguramente acabarán en alguno de estos bares que rodean la emblemática Puerta del Sol. La mayoría de ellos forman parte de la historia gastronómica de la ciudad, como Casa Labra y sus deliciosas croquetas de bacalao, aunque cada vez más abren nuevos locales que buscan atraer a propios y a extraños. Tendrás que rebuscar bien para que no acaben costando un riñón las cañas.












