Global icon-chevron-right España icon-chevron-right Madrid icon-chevron-right Andrew Haigh: "Es un relato de supervivencia, de un chico en busca de un refugio"

Andrew Haigh: "Es un relato de supervivencia, de un chico en busca de un refugio"

Hablamos con el hombre que nos robó el corazón con 'Weekend' y que ahora dirige 'Lean on Pete', una película sobre un chaval que huye al volante de una furgoneta a través del desierto

Andrew Haigh
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Nos rompió el corazón con 'Weekend', la breve historia de amor de dos chicos que se acariciaban con la luz del amanecer, en una cama fría y siempre deshecha. Después estrenó la excelente '45 años', y en los segundos finales veíamos a Charlotte Rampling con un vestido gris y la mirada digna bailando, con la mano sobre el hombro de su marido. Ahora, con 'Lean on Pete', el cineasta británico Andrew Haigh dibuja la cuadratura del círculo.

Está inspirada en una novela de Willy Vlautin que leíste cuando estabas acabando el rodaje de 'Weekend'. ¿Cuál era tu estado de ánimo en aquel momento?
Era una época increíble, pero también estresante. 'Weekend' nació como una película muy pequeña y nunca pensé que la vería tanta gente. La acogida que tuvo me resultó un tanto terrorífica, y me preocupaba pensar hacia dónde debía orientar mi carrera. Leí el libro entonces y el personaje se quedó conmigo. Sentí tristeza por Charlie, este chico que cabalga solo, y a quien no dejan de pasarle cosas feas.

Es un poco como un personaje de Dickens, tal vez un Oliver Twist en el Midwest, con nómadas y ladrones a su alrededor.
Hay quien me dice que 'Lean on Pete' es lo que se llama un 'coming-of-age drama', pero yo creo que lo que cuenta es mucho más primario, una historia de supervivencia, de un chaval que busca desesperadamente un refugio, un lugar en el que sentirse seguro, protegido. Sí es un 'Oliver Twist', un poco más crecidito, que explora los instintos del personaje en relación con el mundo que le rodea.

Es tu primera película americana y ocurre en el desierto, en una permanente atmósfera de hora mágica. ¿Qué te gustaba del set?
Siempre me gusta explorar lugares que no conozco, asomarme a un mundo que me es ajeno y entender sus dinámicas. Ahora estoy rodando una serie para televisión que se llama 'The North water' y que ocurre en un barco ballenero en el siglo XIX. Las películas que he hecho tratan de personajes que, en lugares muy distintos, intentan resolver conflictos similares. 

En '45 años' aparecía la historia del cadáver de una mujer embarazada que, después de varias décadas, era desenterrado de debajo de la nieve. ¿Hay una idea del paisaje asalvajado?
Para mí la atmósfera natural es muy importante y supongo que esto que comentas conecta con 'Lean on Pete', aunque no sé cómo. Tal vez por los caballos. Yo no sabía nada, del mundo de los caballos, pero pasé mucho tiempo documentándome en un hipódromo en Portland, conociendo a los jinetes y a los cuidadores. Y había mucha gente en el set que me ayudaba.

Al final de la película suena 'The world's greatest', mientras Charlie clava la mirada a cámara, como el niño de 'Los 400 golpes'.
Esta canción, para mí, era muy importante, y más porque lo que suena es un 'cover' de Bonnie 'Prince' Billy. En toda la película la banda sonora es muy sutil, pero de pronto en esa escena se hace más envolvente y te obliga a salir de la historia. Me pregunto si eso crea una sensación de tranquilidad o de desasosiego. Personalmente, me molestan esas películas en las que pasan cosas terribles y de pronto, al final, ya nadie se acuerda. Cuando acaba 'Lean on Pete' no estamos, ni de lejos, en un lugar feliz. Hay confusión, hay tristeza.

Charlie es un personaje que no tiene madre, pero que se busca la figura del padre todo el tiempo. 
Charlie es un chico que quiere desesperadamente que cuiden de él. Primero, lo intenta con su padre biológico, pero este muere en una pelea con un pedazo de cristal clavado en el vientre. Después, con Steve Buscemi, el cuidador de caballos. Luego vienen los ladrones. A todos ellos les cae bien Charlie, y todos quieren lo mejor para él. Creo que son buenas personas. El problema es que todos ellos tienen sus propias carencias, una vida compleja, y no le pueden dar todo lo que necesita.

A Charlie lo interpreta Charlie Plummer, un actor muy joven, que aparece en todos los planos de la película. ¿Fue duro el trabajo de interpretación?
Para él, muchísimo. Acabó exhausto. Tenía 16 años, y el viaje emocional por el que le obligué a pasar fue extenuante. Además, lo que busqué en él no era solo tristeza. Había algo más visceral. Había una necesidad de dar con algo brutal, algo más básico y chocante. No es un personaje que se haga preguntas sobre su identidad. Es un personaje que va por el mundo con el cuchillo entre los dientes, tratando de dar con su sitio en la vida.

 

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