Global icon-chevron-right España icon-chevron-right Madrid icon-chevron-right Kate Tempest: "Más que enfadarnos deberíamos centrar nuestra atención en lo universal y lo eterno"
Kate Tempest

Kate Tempest: "Más que enfadarnos deberíamos centrar nuestra atención en lo universal y lo eterno"

La rapera y poeta británica presentará su disco 'The book of traps and lessons' a finales de noviembre en la sala But

Por Sergio del Amo
Advertising

La artista de hip hop, poeta y dramaturga Kate Tempest, una de las mayores exponentes en la actualidad del spoken word, volverá a ofrecer uno de sus viscerales directos en la Sala But el próximo 27 de noviembre. Ahí presentará su tercer disco, el singular 'The book of traps and lessons', que publicó justo antes del verano, donde nos habla de las relaciones tóxicas entre amor y poder, tomando caminos que unas veces se muestran espinosos y otras llenos de luz. Es la culminación de cinco años de trabajo con el productor Rick Rubin.

Ante la buena acogida de tu anterior 'Let them eat chaos', nominado al Mercury Prize, ¿te sentiste de algún modo presionada a la hora de tirar adelante 'The book of traps and lessons'?
Para nada. Antes de publicar oficialmente 'Let them eat chaos' ya tenía casi la mitad del siguiente disco más o menos hecho. Así es como funciono. Cuando termino algo me pongo enseguida a trabajar en lo siguiente, por lo que todo lo ocurrido desde 2016 no influenció para nada en las canciones más recientes que habéis podido escuchar.

Tu último trabajo trata sobre lo complicado que es aprender, mejorar y dejar de cometer errores, tanto en la esfera personal como sociopolítica. ¿Las escuelas deberían poner más esfuerzos en la educación emocional?
La revolución debería empezar en casa, sin duda. Si no eres capaz de quererte y cuidar de ti mismo, ¿cómo lo vas a hacer con los demás? Es una asignatura pendiente y muy complicada, aunque no por ello imposible.

Estamos en tiempos revueltos. ¿Entiendes que mucha gente no disimule su enfado?
Más que estar enfadados deberíamos proyectar otro tipo de energía, centrar nuestra atención en lo eterno y universal. Si todo cambia dramáticamente, obviamente, habrá una revolución. Sin embargo, las mayores fuerzas a las que tenemos que agarrarnos son el amor y la esperanza. Un buen amigo mío dice que cuando no hay esperanza es porque ya es demasiado tarde, lo cual comparto. El amor es y siempre será más poderoso que el odio o la ira.

The book of traps and lessons, pese a tener once temas, en realidad es como si tuviera uno sin cortes. ¿El productor Rick Rubin fue el culpable de ello?
Fue idea mía. Rubin no hizo nada concreto. Él actuaba como una especie de dios porque simplemente le pasaba las pistas y se limitaba a decir si le gustaba o no lo que oía. Sé que es un disco atípico, pero desde el principio pensé que era la mejor forma para que el conjunto tuviera sentido.

Precisamente por ello, ¿este último LP es difícil de trasladar a un escenario?
La verdad es que no tanto. Estoy empezando los conciertos con una primera parte en la que incluyo piezas de 'Everybody down' y 'Let them eat chaos' y, después, suelo interpretar entero y por orden las canciones de 'The book of traps and lessons' porque en él tienen más importancia las letras que las melodías.

¿Qué sueles hacer antes de subirte al escenario?
¡Nada extraordinario! En los minutos previos a cualquier show me limito a tomarme un té mientras me preparo mental y físicamente.

¿Cómo te ves en diez años?
Me gustaría vivir en un lugar más pacífico y no perder ni un ápice de mi creatividad. No hay que dar nada por hecho y, por esa misma razón, hay que seguir trabajando duro. Mantener la ilusión sería el principal objetivo.

¿Qué planes tienes en mente para los próximos meses?
Ya he empezado a componer nueva música, pero aún es pronto para avanzar algo porque no hay nada concreto en realidad. Del mismo modo, en verano se estrenará en Londres la adaptación de una obra de teatro en la que estoy trabajando.

¿Te resulta complicado romper la barrera idiomática cuando actúas en países de habla no inglesa?
Siempre que vengo a España agradezco mucho cómo el público, aunque no siempre entienda lo que digo, conecta con mi trabajo. En estos casos suelo actuar mucho más con mi cuerpo, de forma física, para que mi mensaje pueda comprenderse.

Recomendado

    También te gustará

      Advertising