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Cómo se están animando los alrededores del muy muy turístico Templo de Debod, de Plaza de España... Bulle esta orilla de Argüelles desde hace unos meses. Hay locales históricos por el barrio (Cuenllas, Dantxari o La Charca, por citar sólo dos), hay propuestas que han sonado mucho estos últimos años (como Brutalista), aquí se han venido las tartas de queso de Luna & Wanda y ha abierto restaurante uno de los mayores influencers gastro del país (Pecados). Esta primavera, en cuanto se instale el buen tiempo definitivamente, el nuevo lugar de moda para irse de tapeo será Pintor Rosales. Sus renovadas terrazas serán otro polo de atracción no sólo para los pocos y adinerados vecinos sino para turistas y madrileños atentos a las tendencias.
Hermanos Vinagre a la conquista del próximo 'hotspot' en Madrid
Bocata de calamares, callos a la madrileña, ensaladilla rusa, gildas de campeonato y todas las emblemáticas conservas de la casa (directas de su fábrica en Boadilla del Monte) llegan a la calle donde todo el mundo querrá ir a terracear. En el número 24 de Pintor Rosales acaban de desembarcar los últimos reyes del aperitivo y el tardeo en Madrid. Ya tenéis disponible la barra del quinto local que abre la gente de Hermanos Vinagre en la ciudad. Chueca, Retiro, Trafalgar, Lavapiés y ahora frente al icónico atardecer que cae por la Casa de Campo.
Tapas castizas pero un espacio para estar cómodo en el nuevo bar de toda la vida de este siglo XXI. Los precios son otros (la que llamaron la gilda más cara del mundo -4,5€- quizás ya ni sea la más cara del barrio), claro, pero ahí están sus cañas bien tiradas, el vermut de grifo e incluso los chatos de vino para regar algunas de las raciones más icónicas de nuestras tabernas: patatas bravas, boquerones en vinagre, gambas al ajillo, oreja adobada...
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