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Cepa 21
Cepa 21 © Bodegas Emilio Moro

¿Vamos a por uvas? Estas bodegas son visitables durante la vendimia

Ya huele a mosto recién pisado y a tinajas con hollejo en algunas bodegas visitables en provincias cercanas a Madrid

Por Noelia Santos
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Ya ha arrancado la vendimia. Y qué mejor que acercarse a las bodegas durante estos días para conocer de primera mano -y pie- el proceso de elaboración del vino, desde la recogida y el pisado, a la fermentación, almacenamiento en barrica y embotellado. Elegimos algunas buenas direcciones, por supuesto de regiones y denominaciones diferentes, para conocer sus secretos: desde la Ribera del Duero, en Burgos, a los vinos extremeños que se hacen en el norte de Cáceres -nada que ver con los de la Ribera del Guadiana-, o Guadalajara, donde no solo se ha rescatado una variedad de uva, sino una forma de hacer el vino al estilo de los chateau franceses. 

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Finca Pradorey
Finca Pradorey
© Pradorey

Pradorey (Ventosilla. Burgos)

No solo es la finca más histórica de la Ribera –Isabel II fue su primera propietaria–, también es de las más atrevidas: nadie en la D.O. había hecho un rosado pálido, ni un blanco con tempranillo (de nombre Cuentista). La experiencia de vendimia comienza a pie de viña (recogiendo, despalillando, pisando uva) y, de paso, disfrutando del paisaje (más de 3.000 hectáreas con vacas, ovejas, campos de remolacha... hasta una central hidroelectréctica de finales del XIX). Continúa en bodega (fijaos en las tinajas más antiguas y preguntad cómo han llegado hasta ahí) y culmina en la mesa de la posada. El menú es único, y muy castellano: sopa del día, piquillo asado (para repetir) y chuletillas lechales. Quien reserve con antelación podrá quedarse a dormir.

¿Cuándo? Todos los fines de semana de octubre. Desde 69 € por persona (109 € con alojamiento) bajo reserva

Bodega Habla
Bodega Habla
© Maximiliano Polles

Habla (Trujillo. Cáceres)

Dicen que Miguel Ángel consideraba a su Moisés su obra más perfecta. Al terminarla, golpeó la estatua con su maza y le dijo: ¡Habla! Con ese referente de excelencia nació esta bodega con vistas al castillo medieval de Trujillo y picadero propio –caballos pura raza y una de las mejores yeguadas de España–. Visitarla es adentrarse en un mundo de simbología y códigos más propios del lujo, el arte, la cultura y la moda que de la viticultura. Desde Rita Hayworth (su rosado provenzal es un homenaje a la actriz) hasta Chanel (Habla Nº5 ya solo se puede adquirir a precio de coleccionista). Y Palomo Spain, Ara Malikian, Swarovsky... durante la visita os cuentan su historia. 

¿Cuándo? Visita a bodega y cata solo durante los fines de semana (siempre bajo reserva en el email habla@bodegashabla.com). 16 € por persona.

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Finca Rio Negro
Finca Rio Negro

Finca Rio Negro (Cogolludo. Guadalajara)

Las viñas de Río Negro, junto al Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara (en la Alcarria), están a más de mil metros, en uno de los terruños más elevados desde el centro peninsular hasta el norte de Europa. Y eso hace que sus vinos –considerados de altura– estén llenos de matices. Si a eso le sumamos la recuperación de uvas autóctonas de Cogolludo y una manera de hacer vinos al estilo château, la experiencia en vendimia se vuelve única. 

¿Cuándo? Los días 10,11,12, 17 y 18 de octubre 30 € por persona (menores 20 €, y niños menores de 5 años gratis), incluye pisado, cata de mosto y aperitivo.

El Regajal
El Regajal
© El Regajal

El Regajal (Aranjuez. Madrid)

Nos vamos hasta Aranjuez, donde se encuentra esta bodega singular que trabaja con viñedos ecológicos en su totalidad, cultivados de manera manual siguiendo los principios de la viticultura biodinámica; es decir, vinos elaborados según un cultivo respetuoso con los ciclos naturales de la tierra. Y ese no es su único atractivo: la finca, de 400 hectáreas, se encuentra en una zona conocida por los entomólogos del mundo por la excepcional diversidad de mariposas que habitan estas tierras. De ahí el dibujo de su etiqueta. Esa y otras muchas curiosidades son las que podemos descubrir durante las visitas que organizan durante y después de la temporada de vendimia para todos aquellos que quieran aproximarse al mundo del vino. O que quieran celebrar algo en un entorno tan peculiar como este.

¿Cuándo? Cualquier día, pero con cita previa. 15€ por persona. 

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Otazu
Otazu
© Bodega Otazu

Bodega Otazu (Otazu. Navarra)

Cuando el vino se combina con el patrimonio histórico y el arte contemporáneo en una ubicación idílica, el resultado es algo tan curioso como esta bodega situada a pocos kilómetros de Pamplona, en la finca Señorío de Otazu. Recorrerla (camiando a pie o a vista de pájaro desde un helicóptero) supone todo un paseo por la historia. Desde una iglesia románica del siglo XII, a una torre de defensa y palomar del siglo XIV o el Palacio Cabo de Armería del siglo XVI. Y un museo del vino, que contiene una amplia colección de arte contemporáneo de la Fundación Otazu, entre ellas la mayor cromosaturación del mundo, obra del artista venezolano Carlos Cruz-Diez, uno de los mayores exponentes del arte cinético. Y como esta es tierra de buen comer, se puede elegir la opción de degustar los vinos con pintxos elaborados con la asesoría gastronómica de Koldo Rodero (estrella Michelín). Aunque para singular, la propuesta 'Ser enólogo', que nos permite al visitante participar en el ensamblaje final para crear su propio vino, entre otras propuestas personalizables y hasta visita premium. Será por opciones...

¿Cuándo? Pack especial vendimia: visita a bodega y el señorío, alojamiento en Hotel Alma y cena en restaurante La Biblioteca con una estrella Michelín por 1.059,80 € (cuatro personas). El resto del año, 165€ por persona (incluye visita a la bodega y el señorío, más una noche de hotel). 

Valbusenda Bodega
Valbusenda Bodega
© Valbusenda Bodega

Valbusenda (Toro. Zamora)

Valbusenda se encuentra a orillas del Duero, en una tierra rica en viticultura ya desde la época de los romanos -y cuyo vino iba en las embarcaciones que Colón llevó a las Américas-. Buenos precedentes para una bodega que es algo más que eso. De arquitectura moderna y vanguardista, y en total consonancia con el entorno en el que se encuentra, cuenta con viñedo, bodega, hotel, spa y jardín ampelográfico, lo que viene siendo un proyecto creado para sumergise en los viñedos de Toro con los cinco sentidos. ¿Ganas de conocerlo en persona? Pues id reservando porque se pueden visitar sus instalaciones con diferentes programadas: visita guiada al lugar donde nace todo su bodega o un paseo por su jardín ampelográfico y cata de cuatro vinos. Los más sibaritas podrán decantarse por degustaciones de vinos con queso, ibéricos o incluso chocolate. 

¿Cuándo? Todo el año. Desde 10€ 

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Cepa 21
Cepa 21
© Bodegas Emilio Moro

Cepa 21 (Castrillo de Duero. Valladolid)

La bodega Cepa 21, de la familia de bodegas Emilio Moro, ostenta el privilegio -y el atrevimiento- de ser de las primeras bodegas españolas en pasarse al mundo digital, monitorizando todo el viñedo con el propósito de recabar datos que después puedan llevar hasta la bodega y, en definitiva, trasladarlos a sus vinos. Algo así como la bodega del futuro, esa en la que podremos beber vinos técnicamente perfectos. Luego ya el tema de los gustos, es otro cantar -otro catar, mejor dicho-. En época de vendimia, cuentan con una experiencia que solo se puede disfrutar en temporada: recogida de la uva, llenado de cabanillos (como conocen por aquí a los canastos) y pisado de uva a pie de viñedo. Si no lo habéis hecho nunca, ha llegado el momento de probar, y comprobar lo bien que le sientan a los pies unos minutos de pediluvio con polifenoles recién extraídos. La experiencia puede continuar con un picnic, cata de vinos y posterior visita a bodega. Y para rematar un día redondo, con una comida maridada en Chas, el restaurante gastronómico de la bodega a cargo del cocinero Alberto Soto. Podéis elegir la opción corta, si el menú se os antoja demasiado, pero no renunciéis al ravioli de patata trufada ni a los cafés de postre.

¿Cuándo? Hasta fin de vendimia. Solo taller 15€ (incluye pisado de uva). Con picnic, 25€. Mientras que el menú degustación, cuesta 65€, la versión corta, y 75€ la larga. 

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