El Huerto de Lucas. Cantina

Restaurantes, Orgánica Chueca
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El Huerto de Lucas. Cantina
©El huerto de Lucas

Raw, Gluten free, veggie, 100% orgánico son los conceptos centrales, ideológicos y gastronómicos, que presentan el último proyecto de Javier Muñoz-Calero, culo inquieto como pocos en el sector hostelero de la capital, aquí respaldado por buena parte de su familia.

Este pequeño mercado, recién abierto en el barrio de Chueca, cuenta con una selección de puestos a la medida de su filosofía (creaciones de [H]arina y de Gelato&Co, charcutería, carnicería-pollería), una tienda de cosméticos y de producto seco (legumbres, cereales, bodega…), una barra para tomarse una cerveza (eco si quieres) de una gran marca y la cantina, centro gravitatorio de todo el espacio (y de esta reseña). El comedor tiene en esos satélites a sus mejores proveedores. Tablas de quesos y embutidos, helados o zumos se suman en la carta a las elaboraciones del joven chef-empresario.

Bajo un espléndido lucernario y una telaraña de plantas colgantes se despliega un patio interior con una docena de mesas (que es recomendable reservar). El que fuera antaño un importante obrador se ha reconvertido, según sus palabras, en “una isla de naturaleza y salud en medio de la gran ciudad”, gracias al trabajo arquitectónico del estudio More&Co, celosamente fiel a la idea de diseñar un espacio sin tóxicos.

Nos sentamos, pedimos dos vinos (bodega mínima la suya). A la hora de la cena varios platos se han caído de la carta pero el efecto lumínico del lugar (atardecer y gama cromática interior) suple apetencias insatisfechas; habrá que volver. Muchos de los presentes (vecinos del barrio y otros tantos curiosos que entran a ojear) se entregan a las hamburguesas. Al servicio, dispuesto y amable, le falta rodaje; apenas ha pasado un mes desde su apertura.

Llegan los rosti-buñuelos de patata y las arepas con gravlax de trucha. Elaboraciones muy sencillas, plenas de sabor, gustosas. Como plato principal apostamos por el kamut-sotto de trigueros. Sorprendente versión del clásico risotto, especial y bien ejecutado. Lástima que nos les quedara tarta de zanahoria para cerrar la velada.

Obviando esas proyecciones gratuitas, solamente encontramos un “pero”: el hilo musical. Por norma suele incomodarnos pero cuando se exceden en el volumen y está sonando una versión de ‘Sweet Home Alabama’, con todos los respetos, puede resultar insufrible. Nimiedades y asuntos personales, vaya.  

Total. Nos parecieron algo subidos los precios pero el sitio merece mucho la pena. Aúna un interesante y minucioso proyecto arquitectónico (esas inmensas y viejas puertas nos conquistaron) y un atractivo mercado de producto fresco, ambos fuertemente comprometidos con los postulados eco. Los platos, de cocciones rápidas, ponen el foco en los sabores bien definidos y suculentos de su materia prima. Y es obvio que la carta seguirá a pies juntillas la temporada. Y eso siempre es la mejor carta de presentación para una suculenta healthy food como es la que practica esta cantina.   

Por Gorka Elorrieta

Publicado

Nombre del lugar El Huerto de Lucas. Cantina
Contacto
Dirección San Lucas, 13
Madrid
28004
Horas de apertura Lu. a sa. de 13.30 a 16 h. y 21.00 a 24.00 h. Do. noche cerrado
Transporte Chueca (M: L5)

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Victor O

El sitio tiene un cierto encanto pero la comida está mal.

Al proponer comida tipo street food, se puede esparar algo sencillo pero bueno, pero todo falta de sabor, o incluso sabe mal.

Habiamos pedido los rosti buñuelos, un wok de verduras y un pita de cerdo con salsa yogur. Ni uno de los platos sabía bien, por lo sencillo que estaban.

Con esto más dos limonadas, nos salío por 40€, una verdadera estafa.

Estoy bastante descepcionado por el comentario de Time Out, estaba acostumbrado a comentarios más perspicaz.

Aboslutamente no recomendable.