Cuidado con el perro

Teatro
4 de 5 estrellas
Cuidado con el perro

Eva Redondo y su compañía, Nuevenovenos, nos lanzan un mensaje demoledor y necesario en 'Cuidado con el perro'. La violencia hacia la mujer es proteica y se manifiesta de forma diferente dependiendo de la cultura. No nos quedemos solo con las mujeres que aparecen mágicamente "muertas" en los titulares, sin sujeto activo en la frase, que de tanto llamarle la punta del iceberg se va a acabar convirtiendo en un cliché. Hay mucho más, y los icebergs no flotarían si no tuvieran todo ese otro hielo debajo.

A través de cinco escenas yuxtapuestas, sin mayor conexión que el propio tema, Redondo va desplegando una serie de situaciones con un texto eminentemente narrativo y poético, que sin embargo engancha con la teatralidad gracias al distanciamiento que realizan los actores con sus personajes. Con todo, destaca la segunda propuesta, la más cómica, gracias a un juego en presente (la propia invención de la escena) que atrapa irremediablemente al espectador. Todos los intérpretes están justos en sus diversos roles, pero hemos de destacar, de nuevo, a la propia Eva Redondo, que sostiene el ecuador de la función con el conmovedor monólogo de un feto. Sí, de un feto. De un feto que ya siente la injusticia con la cola que le nace del ombligo. 

Si hemos de cuestionar algo de 'Cuidado con el perro' es, lamentablemente, el final, que no acaba de redondear ni por intriga, ni por puesta en escena, ni por energía: aunque es digno, no está a la altura del resto del montaje.

Pero creo que lo que hace que 'Cuidado con el perro' sea una gran apuesta es que destila una enorme inteligencia escénica y un manejo más que solvente de los recursos disponibles en el off. Gracias a la fabulosa iluminación de César Linares y una concepción espacial basada en los volúmenes en lugar del ilusionismo (en la que han colaborado Juan Sanz y Angela Lo Palco), el montaje maximiza la espectacularidad de forma sencilla y directa, algo que apoya el viaje geográfico que propone el texto de Redondo. Un acierto mayúsculo que le hace un gran favor no solo al propio espectáculo, sino a todo el circuito, como ejemplo a seguir de cómo abandonar el 'wishful thinking': sí, se puede hacer algo hermoso, muy hermoso, en el off. Es cuestión de imaginación.

Texto: Eva Redondo. Dirección: Eva Redondo y Dani Ramírez. Intérpretes: Nacho Marraco, Clara Pampyn, Eva Redondo, Antonio Sansano y Jorge Fuentes.

Por Pilar G. Almansa

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