Global icon-chevron-right España icon-chevron-right Madrid icon-chevron-right María Hervás: "Tenía prejuicios sobre la víctima de La Manada"

María Hervás: "Tenía prejuicios sobre la víctima de La Manada"

La actriz protagoniza ‘Jauría’, una ficción documental basada en la transcripción del juicio de La Manada

María Hervás
©Vanessa Rabade
Por Pilar G. Almansa |
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Se colocó en nuestros radares con 'Iphigenia de Vallecas', y ese montaje aún le da alegrías, como el premio Ercilla, en Bilbao. Con 'Las crónicas de Peter Sanchidrián' ha ganado el premio Miguel Mihura. Ahora estrena en El Pavón Teatro Kamikaze 'Jauría', donde le presta su carne a una mujer sobre la que se ha opinado hasta la saciedad: la chica que violó La Manada.

Todos tenemos nuestra opinión tras el juicio. ¿Qué contáis en 'Jauría'?
Hay una fantasía generalizada sobre el caso, creemos saber lo que pasó. Cuando empezamos a investigar, me di cuenta de que no íbamos a hablar de eso, sino del caldo de cultivo que lo permite. 'Jauría' habla de cómo ir localizando en cada uno de nosotros esos modos de comportamiento aprendidos para desactivarlos.

¿Cuál es tu reflexión personal tras este proceso?
Que yo también tenía prejuicios sobre el comportamiento de esa chica aquella noche. Damos por sentado que en esta sociedad el poder de la agresión lo tiene el hombre, y la mujer tiene que evitarlo. Nos juzgamos nosotras, siendo las propias víctimas. Como dice la antropóloga Rita Segato, la dificultad está en convertir la costumbre en delito.

¿Has conocido a la víctima?
No, pero si ella quisiera conocerme estaría en todo su derecho y la recibiría con los brazos abiertos.

Si esto fuera una obra de ficción, ¿cómo describirías a tu personaje?
Es una chica honesta, tiene todo el rato la oportunidad de victimizarse y no lo hace. Intuyo, por su manera de contar, que es sociable, abierta, disfrutona. Y con la presión mediática, incluso se plantea si está arruinando la vida de los acusados.

¿Cómo has afrontado un trabajo de teatro documental?
Miguel lo dejó claro: estamos generando un símbolo. A mí eso me relajó, porque no tenía que configurar un carácter. Sin embargo, le he otorgado personalidad basándome en lo que daba el texto. Creo que cuando concretamos en personas nuestro corazón va detrás de ellos.

Si esto fuera una dramaturgia clásica, ¿cuál sería el conflicto de tu personaje?
Ella se debate entre lo que instintivamente siente que ha sido una violación y el lugar adonde la lleva su intelecto por estar educada en sociedad y acorralada por la presión mediática. ¿Y si yo me equivoqué? Esa es la tragedia. Como buen ser humano, aspira a la justicia verdadera.

¿Has empatizado con los acusados?
Muchas veces. Son personalidades  que, como Miguel recalca, no son patológicas, son culturales. Ellos no creen que hayan violado a nadie, porque han sido educados en una sociedad que les permite este comportamiento hacia el débil. Aunque también creo que, en el fondo, saben que abusaron de ella.

¿Cómo viviste el juicio de La Manada?
No suelo seguir la actualidad. Prefiero leer con profundidad y distancia.

¿Qué se lleva el público a casa?
A la gente no le apetece ir, pero a todo el mundo le digo que no le va a violentar. El abogado de ellos hablando en la tele, sí, pero esto está protegido por lo simbólico, tiene que ver con la reflexión comunitaria.

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