Respirar es un acto tan constante que no solemos prestarle atención. Pero también es una actividad extremadamente frágil: nuestra vida depende del aire y de nuestra capacidad para absorberlo. Compartimos este elemento sin pensarlo, dejamos rastros invisibles en los lugares que habitamos y dependemos de los demás mucho más de lo que solemos imaginar. Esta es la intuición que atraviesa Nace en el aire la primera flor, la nueva exposición de la barcelonesa Anna Irina Russell que se puede visitar en el Museu Can Mario – Fundació Vila Casas hasta el 22 de noviembre. Concebida específicamente para el espacio de Palafrugell y comisariada por Blanca Arias, la muestra transforma el museo en un organismo vivo que respira con quien lo visita.
Un diálogo a través del cuerpo y el movimiento
A través de esculturas blandas, estructuras inflables, dibujos e instalaciones lumínicas, Russell convierte el aire en materia para investigar la comunicación no verbal. Nacida en 1993, la artista barcelonesa pone siempre el cuerpo en el centro de su práctica para reivindicar otra manera de entender la convivencia, entendiendo el hecho de respirar como una forma de relación donde ningún cuerpo existe del todo separado de los demás. Así, el recorrido se organiza en tres movimientos —inspirar, espirar y aspirar— que avanzan a través de piezas que se inflan, se pliegan y se transforman en lugar de buscar formas estables. Si queréis vivir una experiencia artística inmersiva y ligada al entorno del Empordà, ¡acercaos a descubrirla y conectad con vuestro propio ritmo!


