Inspirado libremente en la figura de Marty Reisman, prodigio del tenis de mesa de principios de los años 50, el protagonista de esta película es un buscavidas que sueña con ser campeón del mundo con la pala, y no piensa detenerse ante ningún obstáculo. La arrogancia y el carisma del joven Marty, judío de clase trabajadora en plena posguerra, se convierten en un imán para todos aquellos que se le acercan. Tanta es su capacidad de seducción que pasa de vender zapatos a luchar por el campeonato mundial de tenis de mesa, convenciendo a todo el mundo de que le preste el dinero que necesita para viajar por medio mundo persiguiendo su sueño.
Después de ver a Timothée Chalamet interpretando a Bob Dylan en A complete unknown, el joven actor vuelve a realizar un auténtico (y eléctrico) tour de force en una película adrenalínica con la que Joshua Safdie se revela como un discípulo que ha recogido la energía de un joven Martin Scorsese. Marty Supreme es capaz de jugar con los géneros y los tonos, de reconstruir una época (los Estados Unidos, pero también el Japón y el Egipto de los años 50) y de hacer una interesantísima relectura del sueño americano.
Dir.: Joshua Safdie (EE. UU., 2025). 149 min.

