Pedralbes acaba de ganar un punto de encuentro salado y dulce que va a solucionar más de un aperitivo, una merienda o una reunión de esas que se alargan. Olvidaos de la clásica cafetería de hotel aburrida: el espacio Philosofia, situado en la planta baja del hotel Grand Hyatt Barcelona, le da una vuelta completa a su concepto de coffee book para apostar fuerte por el productazo artesanal y la cocina consciente. Un oasis ideal para instalarse en su terraza ajardinada en plena Diagonal, ver la vida pasar y, básicamente, entregarse al noble arte del picoteo sin mirar el reloj.
Masas de 48 horas y repostería con firma
Aquí la carta no va de postureo, sino de ingredientes reales. Si os decantáis por lo salado, la tentación viene en forma de focaccias gourmet brutales hechas con masa madre y una fermentación lenta de 48 horas, como la Caprese 2.0 o la de pollo y aguacate con mayonesa ligera, además de croissants salados rellenos de burrata o boles frescos pensados para comer bien sin salir rodando. Para primera hora, la bollería clásica se eleva con bocados crujientes como la caracola de pasas o su croissant de almendra recién horneado.
Pero el verdadero peligro para los adictos al dulce está en su Vitrina de Autor. Detrás de estas joyas de la alta pastelería está el sello de Oriol Babot, un pastelero de raza formado en la prestigiosa escuela del Gremio de Barcelona que lleva la herencia dulce en las venas. Babot se encarga de tentar al personal con una técnica impecable visible en creaciones como la tartaleta de chocolate y praliné 5 Kilates, su mousse de frambuesa y yogur, versiones finísimas de las tartaletas Massini y Ópera, o una tarta de queso La Viña que es puro espectáculo. Preparad el paladar, porque Philosofia se va a convertir en vuestro nuevo lugar de peregrinación favorito para pecar con conocimiento de causa.


