Barcelona gana un nuevo hotel urbano de lujo con la esencia más pura de la ciudad: METT Barcelona

El hotel METT Barcelona es un hotel exclusivo de cinco estrellas y Gran Lujo que se alza en la cima del Tibidabo para ofrecer una experiencia sofisticada, vibrante y contemporánea, donde el arte de celebrar la vida cobra una nueva dimensión
METT Barcelona
METT Barcelona
Time Out en colaboración con METT Barcelona
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El Hotel METT Barcelona, situado sobre el Tibidabo, es como una casa abierta donde podéis venir a hacer una escapada o pasar un rato y disfrutar de la ciudad des de otra perspectiva: un espacio dedicado al bienestar, la cultura y una hospitalidad auténtica. Este hotel cinco estrellas de gran lujo combina herencia arquitectónica, diseño contemporáneo, un spa fantástico y una ubicación sencillamente insuperable: rodeado de la zona más verde de Barcelona, en pleno parque natural de Collserola, y a tan solo unos pasos del parque de atracciones del Tibidabo. 

En este espacio se respira un ambiente animado que convive con el lifestyle del hotel METT Barcelona, que quiere ser una constante celebración de la vida. Y lo quiere ser no solo para quienes vienen de fuera, sino también para todos aquellos que quieren disfrutar de una escapada urbana para vivir y descubrir la ciudad propia desde otras perspectivas. El edificio se inauguró por primera vez en 1925 como Gran Hotel La Florida, con Barcelona a sus pies y una arquitectura que enamora, y se reabre este 2025 con un aire sofisticado y urbano y muchas historias que contar (por sus pasillos han pasado celebridades como Hemingway o Rosalía). 

Con 70 habitaciones originales y cuidadosamente diseñadas, el hotel invita a desconectar del ruido sin renunciar a nada. Piscina infinita con vistas espectaculares sobre Barcelona y el litoral, spa de autor firmado por Valmont, gastronomía de raíz con sabor local y una atmósfera elegante con su punto artsy. Un refugio mediterráneo donde el ritmo de la ciudad se observa desde otra perspectiva. ¿Os animáis a elevaros hasta esta corona de Collserola? ¡Os damos cinco motivos para hacerlo!

1. Descanso de lujo

METT Barcelona ofrece una experiencia de lujo que no necesita alardes. Piscina infinita con vistas sobre el skyline barcelonés, zona de aguas climatizada para disfrutar todo el año, terrazas privadas, suites con piscinas plunge, amenities de autor firmadas por Botanyc y un Valmont Red Carpet Spa que une lo mejor de la cosmética suiza con rituales de bienestar profundo. Y es que cada una de sus 70 habitaciones y suites está pensada como un refugio íntimo y de calma.

A esto se suman espacios de reunión elegantes, zonas de relax al aire libre y un diseño que equilibra sofisticación y serenidad. ¿A quién no le apetece dejar pasar las horas en este hotel rodeado de todas estas comodidades? ¿E incluso pasar una noche para disfrutar de alguna de sus suites?

2. Tratamientos y spa para estrellas

¿Tenéis ganas de parar un rato y que os dejen como nuevos? El Valmont Red Carpet Spa es uno de los puntos fuertes del hotel. El spa forma parte de la firma suiza Valmont, que es conocida por su enfoque científico y artístico del cuidado de la piel, y da forma a un menú de experiencias tanto estéticas como relajantes. Masajes que disuelven tensiones acumuladas, rituales faciales de alto rendimiento, tratamientos holísticos y un equipo de terapeutas que personaliza cada paso en función del ritmo vital de cada huésped.

Además, METT Barcelona es uno de los pocos destinos del mundo en incorporar un tratamiento exclusivo traído directamente desde EE. UU., aclamado por artistas, cineastas y figuras del mundo de la moda. ¿Queréis sentiros como estrellas? ¡Pues este es vuestro tratamiento!

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3. Arquitectura en alza

En este refugio en la montaña os sentiréis con un pie en la época actual y con un pie en los tiempos de antes: los del noucentisme catalán, al que se adhiere el diseño del edificio, firmado por el arquitecto Ramón Raventós. Un tiempo, el de principios del siglo XX, en que los barceloneses huían del calor de la ciudad refugiándose en sus torres y palacios ubicados en los barrios verdes de la zona alta de la ciudad y del parque natural de Collserola. 

Hoy en día es un edificio histórico protegido y la reforma ha respetado su esencia arquitectónica mientras lo proyecta hacia una nueva era: más abierta, más luminosa y profundamente mediterránea. Las terrazas con vistas panorámicas, los espacios bañados de luz natural y su conexión directa con el entorno lo convierten en una rareza urbana que combina altura física y conceptual. 

4. Gastronomía y coctelería innovadora

En METT Barcelona la cocina es una parte de la experiencia. El enfoque es claro: de proximidad, recetas honestas y una mirada mediterránea que sabe cuándo respetar la tradición y cuándo dejarla respirar.

El recorrido empieza en Albarada, el restaurante principal, donde todo gira en torno al sabor. Un lugar en donde la cocina mira al mar y a la tierra y la carta es corta pero bien afinada: pescados del día, verduras de temporada y carnes sin disfraces. El espacio es amplio, luminoso y abierto también a todo el mundo, sean huéspedes o no.

A pocos pasos, 1925 Vermutería aporta el punto más informal (y local) de la oferta. Perfecta para un mediodía sin prisas o un aperitivo bien servido antes del atardecer. La carta rescata clásicos con personalidad —desde unas bravas hechas con mimo hasta conservas artesanas, gildas, tortillas jugosas y, claro, vermut de verdad. Es de esos sitios donde vas “solo a picar algo” y te quedas tres horas.

Y para quienes buscan algo más especial, el Florida Lounge by Lladró nace de la colaboración con la icónica firma de porcelana artística y reúne piezas vanguardistas de Lladró —colecciones como The Guest, Embraced o The Fantasy, junto a lámparas de Marcel Wanders y otros guiños al diseño contemporáneo. Más que un lugar para tomar algo, es un pequeño epicentro cultural donde todo está cuidado al detalle. El espacio ideal donde rematar el día con un afterwork o una cita que no necesita excusas. El punto final: ver cómo la ciudad se ilumina desde las alturas.

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5. Una cápsula histórica

Ubicado en uno de los puntos más altos de la ciudad, en la cima de la montaña del Tibidabo, junto al parque histórico de atracciones del mismo nombre, este hotel centenario nació del sueño del Doctor Andreu y abrió sus puertas en 1924 durante algo más de una década. No fue hasta los años 50 cuando volvió a acoger huéspedes. Desde entonces, ha sido refugio de músicos, actores, aristócratas y presidentes. Por el hotel han pasado Hemingway, Rock Hudson, la princesa Fabiola, los Obama, Tom Hanks o, más recientemente, Rosalía.

El alma del edificio sigue intacta, convertida ahora en METT Barcelona, un resort cinco estrellas boutique que lleva toda esta primera vida impresa entre sus paredes. Un lugar donde sentiréis como el tiempo se dilata.

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